La publicación de estos apuntes sobre Historia Argentina, no tienen otra pretensión que prestar ayuda, tanto a estudiantes como a profesores de la materia en cuestión.

Muchos de ellos, simplemente son los apuntes confeccionados por el suscripto, para servir como ayuda memoria en las respectivas clases de los distintos temas que expusiera durante mi práctica en el Profesorado. Me daría por muy satisfecho si sirvieran a otras personas para ese objetivo.

Al finalizar cada apunte, o en el transcurso del mismo texto se puede encontrar la bibliografía correspondiente a los diferentes aspectos mencionados.

Al margen de ello invitaremos a personas que compartan esta metodología, a sumarse con nuevos apuntes de Historia Argentina.




Profesor Roberto Antonio Lizarazu

roberto.lizarazu@hotmail.com



martes, 27 de mayo de 2014


DE DÁDIVAS Y COIMAS

Por: Roberto Antonio Lizarazu

Una de las prácticas más deleznables  de nuestra política actual son las dádivas y repartijas de diferentes elementos que se realizan, oportunamente antes de las elecciones, con el objeto de ganar voluntades y votos, pero veremos que vienen de lejos estas agachadas que se efectúan con fondos del erario público.

El presente comentario no es simpático. Ni política ni históricamente adecuado, pero deberíamos reconocer que si bien, los argentinos no somos los creadores de la viveza criolla, somos eximios cultores de sus mediocres prácticas.  Existen numerosas variantes de esta viveza que determina la aparición de toda una fauna de vivillos y ventajeros de diversas categorías y responsabilidades. La recurrencia en optar por el atajo, en lugar de observar el camino que nos determina la ley parece un reto irresistible. Numerosísimos casos, demasiados casos  merecen ser mencionados. Pero hoy solamente veremos dos de ellos: Uno el que involucra a Juan Galo de Lavalle y el segundo a Justo José de Urquiza, como dadores; y a numerosos e importantes personajes de nuestra historia como receptores. Un unitario y un federal coinciden en la misma práctica ilegal e inmoral.

El 19 de agosto de 1829 Lavalle, en ese momento gobernador de la provincia de Buenos Aires al haber desalojado y fusilado a Manuel Dorrego el 1 de diciembre  de 1829, por medio de un decreto resuelve entregarles a los siguientes  jefes de su ejército: Suárez , Olavarría, Vega, Martínez, Vilela, Medina, Quesada, Díaz, Thompson y Acha dádivas de 25.000 pesos a cada uno “…por la parte que han tenido en las disensiones civiles y teniendo en vista  la necesidad de ponerlos a cubierto de los sucesos venideros”. No hay que ser muy avispado para reparar que “los sucesos venideros” que Lavalle prevé venir son simplemente uno solo: Juan Manuel de Rosas.

Lavalle no tiene mejor idea, antes de abandonar el gobierno de Buenos Aires que repartir entre diez de sus oficiales de mayor confianza la suma de  250.000,- pesos fuertes. Se debe hacer notar que algunos de los beneficiados que se mencionan en el decreto firmado por Lavalle, con el tiempo, llegaron al grado de Coronel y varios al de General.

El segundo caso. Luego de la Batalla de Monte Caseros, Justo José de Urquiza, igualmente emplea los dineros públicos, correspondiente a la Tesorería de la provincia de Buenos Aires, dejados por el exiliado Rosas, con similar objetivo: Ganar voluntades para su causa.  Llama la atención que ambos episodios sean sistemáticamente silenciados y no se registren en los planes educativos de la materia historia, en ningún nivel. Es como si pretendiéramos sostener que ellos no ocurrieron nunca.

La aclaración del segundo caso, se debe a investigaciones realizadas en la década de 1950 por el doctor José Luís Busaniche y publicada en su Historia Argentina, Buenos Aires, Editorial Solar/Hachette, 1965. págs. 637-638. Veinte años después, el doctor José María Rosa encuentra en el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, Apartado Confederación Argentina, copias  de partes de la misma documentación que manejó Busaniche, y las publica en varias de sus obras.

Algunas de las órdenes de pago aun existentes y que se encuentran legibles,  dicen así: ¡Viva la Confederación Argentina! El Gobernador y Capitán General de la Provincia de Entre Ríos, General en Jefe del Ejército aliado. Cuartel Gral. en Palermo de Sn. (sic)  Benito,  Febrero 25/852. Cada uno de los beneficiados recibía la orden de pago de manera individual en esa especie de formulario donde solamente se llenaba el nombre,  la cantidad a cobrar y la firma del General en Jefe del Ejército Aliado.

Gracias a ambos historiadores hoy sabemos quienes recibieron dinero de parte de Urquiza  y cuánto se le entregó a cada uno. Nos falta saber, por que motivo, con que justificativo, fueron libradas las sumas ya que no todas pueden ser tomadas por dádivas personales, como es el caso de las que hizo Lavalle.

Tte.  Cnel. Hilario Ascasubi                                   $10.000,-
Coronel Federico G. Báez                                       $40.000,-
Tte. Cnel.  Eugenio Bustos                                     $25.000,-
Coronel Ramón Bustos                                           $12.000,-
Coronel Indalecio Chenaut                                     $40.000,-
General César Díaz                                               $565.540,-
Tte. Cnel. Laureano Díaz                                        $25.000,-
Coronel Mariano Echenagucía                               $40.000,-
Ministro Coronel Manuel de Escalada                 $100.000,-
Tte. Cnel. Mariano Espinosa                                    $4.000,-
Coronel José María Flores                                    $100.000,-
Coronel Eustaquio Frías                                          $40.000,-
General José M. Galán                                           $250.000,-
General Miguel Galán                                              $70.000,-
Coronel Cruz Gorordo                                               $40.000,-
Coronel Nicolás Granada                                          $20.000,-
General Tomás Guido                                              $100.000,-
Bernardo de Irigoyen                                                   $2.000,-
Coronel Hilario Lagos                                                   $8.000,-
General Gregorio Aráoz de Lamadrid                         $50.000,-
Coronel Baldomero Lamela                                         $10.000,-
Juan Lavaysse                                                               $6.000,-
Coronel Juan Pablo López                                           $30.000,-
Gobernador Vicente López                                        $200.000,-
Coronel Bartolomé Mitre                                              $22.000,-
Coronel Santiago Oroño                                             $165.700,-
Doctor Pedro Ortiz Vélez                                              $12.000,-
Coronel Wenceslao Paunero                                        $12.000,-
Coronel José M. Pirán                                                  $40.000,-
Coronel Martín Tejerina                                                $40.000,-
Alférez Mariano Varela                                                    $1.500,-
Gobernador de Corrientes Benjamín Virasoro            $222.240,-
General Benjamín Virasoro (personal)                          $36.920,-
Otra fuerza correntina (sin especificar detalle)           $36.920,-

Todos estos importes suman 2.380.820,- pesos fuertes de la época. Para tener una idea de su valor se podría comparar con el costo de una vivienda de 200 metros cuadrados en Buenos Aires, edificada en un terreno de 600/700 m2. El costo era de 4 a 5 mil pesos fuertes. País generoso como pocos el nuestro. Las formas de las dádivas se modifican de acuerdo a las circunstancias, se aggiornan, pero el modelo es el mismo y goza de muy buena salud y plena vigencia.


lunes, 26 de mayo de 2014



1870/1873 - Fusilamiento del capitán Severo Duarte en Monte Caseros

Por: Roberto Antonio Lizarazu

El jordanista y saqueador entrerriano, el Capitán Severo Duarte es fusilado en Monte Caseros, Provincia de Corrientes por la Milicia Correntina.

Entre 1870 y 1873 se producen una serie de enfrentamientos políticos y bélicos entre el Gobierno Nacional y la provincia de Entre Ríos. Esos enfrentamientos repercuten trágicamente en el recientemente fundado  Departamento de Monte Caseros.

Tampoco se debe olvidar que la frontera entre Corrientes y Entre Ríos aún estaba oficialmente indefinida y se encontraba en permanente conflicto, en razón que las aspiraciones entrerrianas desde 1820 eran que la frontera interprovincial fuese el Río Miriñay y no el Mocoretá. Según esta postura el ya creado Departamento de Monte Caseros en 1858, quedaba en la provincia de Entre Ríos y no en Corrientes. Igual suerte correrían gran parte de los departamentos de Curuzú Cuatiá, Sauce y Esquina.

El 11 de abril de 1870, el Gobernador Urquiza es asesinado por una partida jordanista. Luego la Legislatura entrerriana elige gobernador a Ricardo López Jordán, quien a esa altura ya había asumido la responsabilidad del grave suceso ocurrido. El Gobierno Nacional, el Presidente era Domingo  Faustino Sarmiento, interviene la provincia y envía tropas de apoyo a la intervención. La guerra civil estaba en marcha y Monte Caseros tiene un papel preponderante en ella.

Tres años dura esta guerra civil, entre el exilio de Ricardo López Jordán, primero a Brasil, después de su derrota en el combate de Ñaembé (Colonia Carolina, Departamento de Goya) y posteriormente exiliándose en Uruguay, luego de la derrota de Don Gonzalo (Cerca de la Bajada del Paraná, Entre Ríos). En ambos combates participan tropas correntinas y muy especialmente del sur de nuestra provincia, entre los que se contaban varios vecinos de Monte Caseros que eran integrantes de la Milicia Correntina.

La partida comandada por el Capitán Severo Duarte, azoló, robó, violó, incendió y saqueó el sur de nuestra provincia especialmente en nuestro Departamento, durante los dos primeros años que duró el conflicto. Eligiendo puestos indefensos, cascos de estancias e incipientes poblados. Matando hombres, mujeres y niños a discreción, en un número que fue calculado en su momento en una treintena de victimas, la mayoría de ellas radicadas en el recientemente creado Departamento de Monte Caseros.

Hasta que un día de 1872, cometió el grave error de cruzar el arroyo Timboy en época de crecida pretendiendo dirigirse a Monte Caseros. Cruzar el Timboy lo cruzó, pero nunca pudo regresar. Sus movimientos eran seguidos desde meses atrás por una partida de la Milicia Correntina que estaba radicada en Monte Caseros y además integrada por varios vecinos de armas tomar y consumados jinetes montecasereños. Si bien es cierto que el grueso de la Milicia Correntina eran batallones de infantería, además contaban con varios escuadrones montados como el destinado en nuestro pueblo.

Un par de rastreadores observan que cruza el Timboy al mando de siete hombres y unas leguas adentro son enfrentados por la Milicia que ya había sido alertada por los rastreadores. Los siete acompañantes son muertos directamente en el lugar y el Capitán Duarte, lanceado en ambas piernas y herido en la cabeza de un sablazo es llevado maniatado a Monte Caseros.

La detención, juicio y ejecución demoró 24 horas. Fue fusilado en la Plaza 25 de Mayo, donde actualmente se encuentran las instalaciones de Obras Sanitarias, frente a la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, al día siguiente de su apresamiento. En el vértice noroeste de la plaza, frente al cuartel de la Milicia Correntina, un timbó sirvió para esos menesteres.

El suscripto jamás pudo encontrar ningún documento ni lápida sobre la inhumación del Capitán Severo Duarte. Hay que tener en cuenta que el nuevo y actual Cementerio de la Misericordia (Lado Sur) ya se encontraba en construcción  desde 1866. Se puede suponer que fue inhumado en una sepultura como NN, de igual manera que sus acompañantes.


Bibliografía General. 

La fundación de Monte caseros y otros estudios. Ricardo E. Sagarzazu. Colección las 4 estaciones. Ovejero martín, Editores, Rosario, agosto de 1998. Páginas 42 y 43.

domingo, 25 de mayo de 2014


LOS MITRO MARXISTAS Y LAS RENOVABLES

Por: C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ. Experto en Energía. Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Si bien es conocido que en el mundo, y en Argentina también, debemos apelar a todos los tipos de energías disponibles…pero, como decían los filósofos socráticos, “todo en su medida, y armoniosamente”.
Es ya una opinión generalizada, no solo entre los mitro-marxistas, sino en el amplio arco del “progresismo”, considerar como lógico que los sectores “de izquierdas” y por ende opuestos al “capitalismo”, “deben” apoyar a las energías renovables. Como ese pensamiento pasó a tener valor dogmático para esos usualmente enfervorizados y poco conocedores opinantes, no solo se niegan totalmente a escuchar cualquier fundamentado planteo técnico que contradiga las supuestas “ventajas absolutas” de las energías solar y eólica, sino que son proclives a montar en cólera desbocada e irracional, ante cualquier atisbo de opinión que contradiga sus ideas al respecto.
Por supuesto que el accionar de cooptación mental (que en algunos o muchos casos alcanza en grado de completa colonización cultural, en procesos de tabla rasa cerebral), no se ciñe solo a los mencionados sectores del arco político, pues resulta evidente que muchos jóvenes (o no tanto) de las clases medias altas y altas, parecieran combatir el hastío de la abundancia económica y la falta de ideales superiores, enrolándose en ONGs transnacionales, “comprando” el mensaje de “defensa del medio ambiente”, sin razonar ni investigar acerca de cuales son las motivaciones y objetivos reales de esos entes, que son apéndices funcionales de poderosos intereses de las potencias del G 7 –y en Argentina principalmente ONGs británicas-, como mecanismos de infiltración cultural para imponernos pautas culturales que nos hagan aceptar gustosamente el subdesarrollo crónico, y que diluyan todo sentimiento de amor a la patria por un difuso y vaporoso “amor al medio ambiente”, lo cual es también falso. ¡Claro que todo ello convenientemente edulcorado con cuidadosos mensajes que pretextan altruistas objetivos de “salvar al mundo”!
Entre los activos adherentes del ecologismo fundamentalista, se adscriben con tanto entusiasmo los mitro – marxistas, las progresías teóricas y sectores de las clases altas, entre otros; pudiendo distinguirse dos tipos de militantes: los de base, que si bien suelen tener ideales elevados, no entienden nada y en sus fanatismos pasan a ser simples “perejiles” manejables; y ciertos sectores dirigenciales, claramente “profesionalizados”, rentados por las grandes ONGs y similares, operando como verdaderos mercenarios al tanto por cuanto, o como displicentes complacientes que encontraron la veta para vivir sin trabajar, más allá de ciertas actividades que deben cumplir, más afines a la diversión o al deporte, que a ocupaciones laborales.
Notable es que los mitro-marxistas no quieran percatarse que con sus acciones de respaldos a esas ONGs transnacionales, son totalmente funcionales a los dictados de grandes corporaciones multinacionales vinculadas al accionar de las grandes potencias “capitalistas”, a todo lo cual tanto dicen aborrecer.
Analicemos las aristas del tema, con mayor profundidad, incluyendo los aspectos ideológicos aderezados, que motivan a tantos confusos militantes enfervorizados del mitro-marxismo ultra ecologista.
Las bases económicas del marxismo son muy endebles, pues tomó como ciertos los enunciados de la llamada escuela clásica de la economía, que es el liberalismo económico; el cual como es sabido se montó sobre una sumatoria de supuestos jamás demostrados, y otros claramente desmentidos por los hechos.
El liberalismo fue una doctrina económica elaborada a la medida de la potencia económica de esa época (Gran Bretaña de fines del siglo XVIII, comienzos del XIX), justificando –en teoría- el esquema de único país-fábrica, dejando al resto del mundo  el subordinado rol de proveedor de distintas materias primas.
Todas las otras naciones industrializadas se transformaron a partir de hacer caso omiso de las “leyes” económicas liberales, las cuales inducen al subdesarrollo crónico; pero hoy el subdesarrollo se quiere imponer también por medio del ecologismo fundamentalista. Por eso los sectores político-económicos liberales son tan afines al ecologismo cavernario.
Del mismo modo, el neoliberalismo es la doctrina que es un “traje a medida” para las grandes corporaciones financieras, industriales y de servicios en general, siendo al momento de su inicial aplicación, también funcional a las por entonces principales economías del mundo no comunista, las del G 7.
Ya en la primera mitad del siglo XIX, Friedrich List literalmente destrozó los principios del liberalismo, demostrando explícitamente la falsedad de sus argumentaciones; las mismas entronizadas como “leyes económicas” y “bases del pensamiento económico”, que es la ortodoxia.
Cerca de mediados del siglo XX, John Maynard Keynes y Michal Kalecki (separadamente), fundamentaron la necesidad de profundos cambios en La Economía, pues la ortodoxia (liberalismo) no pudo encontrar alternativas para salir de las recurrentes crisis económicas, lo cual dio origen –a la par de las ideas de List- a la heterodoxia económica.
Pese a todas esas evidencias que demuestran la inconsistencia de la doctrina económica liberal, base de análisis del comunismo; y al estruendoso fracaso económico de la ex URSS, los teóricos del comunismo no parecen darse por enterados, y la obra cumbre de Marx (El Capital) oficia de “biblia atea” para los dogmáticos comunistas, haciendo caso omiso de la endeblez económica de su doctrina basal; como también pretenden darle validez mundial atemporal a una doctrina sustentada en el análisis de la realidad decimonónica, desde un enfoque eurocéntrico concebido desde la por entonces principal potencia económica.
La supuesta vigencia perenne y el carácter profético que le asignan al pensamiento marxista, como por caso aquella osada frase, repetida por el historiador británico comunista Eric Hobsbawn, según la cual “el triunfo del comunismo está ya escrito en los libros de historia del futuro”, solo se sustenta en el cerrado dogmatismo. Y si alguien duda de la visión europeísta de Marx, es de recordar que los libertadores de Íbero América, eran a su estrecho criterio, “simples bandoleros”...
Ante semejante conjunto de confusiones y de exaltaciones doctrinales de corte dogmático, con supuesta “validez universal”, no debe sorprender la habitualmente fuera de foco visión de determinados teóricos locales del marxismo, tan capaces de repetir largas parrafadas de su “biblia atea” (El Capital), como incapaces de entender la realidad nacional. Como todo lo ven desde el limbo marxista, sus elucubraciones están cargadas de teoricismos, en los cuales rige la concepción eurocéntrica, en un marco de confusiones y desconocimientos del país real en el cual nacieron y viven.
Los teóricos marxistas desconocen incluso la historia argentina, pues por ignorancia, comodidad o simple complicidad, decidieron considerar válidos los falaces conceptos de la historia “oficial” prefabricada por Mitre y sus seguidores, corriente historicista luego llamada academicismo, por ser defendida por la Academia Nacional de la Historia, organismo funcional al establishment oligárquico antinacional, repetidor de “historias al cuento” y ocultador de gruesas verdades.
Entre muchas falsedades y ocultamientos del academicismo histórico, está la paroxista exaltación como falso prócer de un simple traidor a la patria, como fue Rivadavia; las ocultaciones de los exitosos enfrentamientos argentinos a las poderosas flotas agresivas de Francia y Gran Bretaña (combates de Vuelta de Obligado, Quebracho y Tonelero); y el legado del Sable Libertador, que San Martín envió como prenda de respeto a Don Juan Manuel de Rosas por esas defensas de la dignidad y soberanía nacional.
Son los mismos que juzgan como “tiranos” a Rosas y a Perón, pero miran para otro lado respecto a los degolladores de gauchos que fueron Mitre y Sarmiento, y suelen omitir los asesinatos y aberraciones de la “revolución fusiladora”, entre otros hechos históricos deplorables.
Pero como los teóricos marxistas son incapaces de analizar la realidad histórica argentina con ojos y corazón criollo, les es más fácil aceptar las distorsiones históricas del mitrismo, con lo cual a lo largo de las décadas esos intelectuales del marxismo apátrida se ganaron los favores de los grandes diarios tradicionales –ultra conservadores- y de otras poderosas y a veces poco visibles instituciones que operan al servicio del establishment, y consecuentemente de las oligarquías a las que poco y nada les importan los Intereses Nacionales, mientras puedan hacer sus negocios, mantener sus prebendarios privilegios clasistas, y monopolizar egoístamente el poder real, así sea como subordinado apéndice de la potencia extranjera de turno.
A esos marxistas de café, cómplices acomodaticios de las falsedades doctrinales del historicismo academicista, Don Arturo Jauretche los llamó sintética y muy pintorescamente “los mitro-marxistas”; y a su pseudo intelectualismo libresco divorciado de la realidad nacional, lo llamó “la inteligentzia”, concepto que significa razonamiento adocenado y tergiversado por prejuicios y falsedades, funcionales a intereses antinacionales.
Precisamente, es moneda corriente que los mitro-marxistas, y otros sectores autodefinidos como “progresistas”, adhieran con tanto fervor como falta de conocimientos técnicos y/o científicos, a los dogmas tan perseverantemente repetidos por los factores del poder mediático orientado por el ecoterrorismo transnacional, y sus marionetas y mercenarios locales.
Esos entes con fuertes y constantes presencias mediáticas, son las ONGs transnacionales y sus derivaciones y subordinados internos, que “predican” con caracteres pseudo religiosos neopaganos, los dogmas de las supuestas “ventajas totales” de las mal llamadas “energías renovables” –eólicas y solares-, concepto que básicamente promueve las instalaciones a ultranza (mucho más allá de sus modestos roles complementarios, que sus claras limitaciones técnicas les constriñen), como supuestas “grandes soluciones” para las necesidades energéticas.
Incluso son claras las alianzas implícitas entre los poderosos intereses vinculados a la termogeneración (que produce electricidad quemando petróleo y gas), con los también poderosos y nada transparentes intereses que pretenden inundarnos de paneles y de “ventiladores”, mucho más allá de sus posibilidades técnicas reales, y haciendo caso omiso a los nada competitivos costos por KWh de las energías eólica y solar, que al ser producidas, terminan erosionando el presupuesto nacional. El tema por supuesto no se agota acá.



jueves, 15 de mayo de 2014



CAPÍTULO II

GEOPOLÍTICA – Los Factores de la Geopolítica.

Por: Licenciado Jorge Nelson Poma.

Comenzando por el principio analicemos que son los Factores, parafraseando a Ferrater Mora[i] en su obra magistral filosófica vemos una interpretación académica que nos permitirá incrementar el sentido de la pasión en el Análisis Geopolítico y por lo tanto el discernimiento de lo factible o no.

Hablar de Factores es hablar de Facultades, en ellas podemos observar términos como razón, deseo, voluntad, entre muchos otros que nos llevarán a ir comprendiendo la importancia de la expresión Factores de la Geopolítica.

También las facultades de sentir, de querer y de entender nos van acercando a las explicitaciones que afirmamos sobre que la Geopolítica no se adquiere mágicamente sino que se COMPRENDE, y agregando un fino detalle ya para los “Dinosaurios de la Geopolítica” incorporaremos a nuestro acervo cultural, que los Factores de la Geopolítica también requieren de la Percepción y las posibles Potencialidades de incidencia que poseen esas facultades o factores de referencia.

De lo señalado debemos observar además sobre ésta Potencialidad como la transformamos en Capacidad[ii] útil a la Geopolítica que analizamos y en esto reside la Habilidad del Analista Geopolítico.

Concluimos entonces que el análisis factorial son las facultades potenciales que disponen los llamados Factores de la Geopolítica como ciencia y como arte los cuales constituyen el vector o causa de un suceso o escenario, el que debidamente explotado por un Ente con Incumbencia Profesional, obtiene esas necesidades o satisfacciones, logros o los avances geopolíticos más conveniente a nuestro Municipio, Nación o Región. ¿Se entiende?

Factores Estables:

A primera percepción decimos que Estable involucra quietud con cierto grado de seguridad y optimismo que ello permanecerá así por mucho tiempo. Pero cuánto es mucho tiempo? Millones de años? 100 años? 1000? En Geopolítica nuestra percepción nos determinará sin son estables o no y veremos porqué.

Si mencionamos como Factor Estable a la Cordillera de los Andes, entonces creemos que es una constitución geológica de millones de años que difícilmente tendrá modificaciones sustanciales, podemos establecer en Geopolítica que pertenece a esa categoría. Un Río Grande tal vez? Es posible si nos referimos al Río de la Plata de existencia milenaria, pero si nos referimos al Río Pilcomayo, utilizado como límite geográfico entre Paraguay y Argentina, introducimos el término geopolítico o científico de Colmatación[iii] del Río Pilcomayo. En qué categoría lo colocamos? Factor Estable? Los acuerdos lo marcan como límite y el límite desapareció en un importante tramo durante la actual generación.

Entonces observamos a los Factores Estables con Visión Geopolítica y no matemáticamente porque podemos vernos insertos en un error de Apreciación Geopolítica, la cual es una actividad demasiado seria como para que un ataque de “Chantada Criolla” o “Viveza Criolla”[iv] influya en la misma, es un trabajo científico, tal vez lo categoricemos en el Instrumento Científico más serio que tiene la Política.

Entonces acá introducimos el Término Tiempo, que en el Capítulo I Introductorio fuera omitido cuando mencionamos que a la Geopolítica la debemos observar en cuatro dimensiones: es espacio terrestre, marítimo, aeroespacial y el tiempo[v].

Por lo señalado adjudicamos al tiempo un papel preponderante desde dos puntos de vista: para el análisis de los Factores Estables y en la implementación de obras o acciones que nos lleven a concretar los Objetivos Geopolíticos como Ciencia o los Objetivos Políticos como Arte.

En un carácter interdisciplinario también podemos mencionar al tiempo como una dimensión que separa la terminología biológica o genética de los genotipos y los denominados fenotipos. Nos estamos apartando de la Geopolítica? NO: porque todo tiene que ver con todo y es parte de que la Geopolítica se COMPRENDE.

Si bien al referirnos al genotipo como la herencia genética de los organismos ya sean animales o vegetales, en cuanto a los fenotipos que constituyen las modificaciones que el ambiente por supervivencia impone a la conformación genética y se van adaptando las formas, valga como ejemplo: en una región de escasa pasturas a nivel suelo, la transformación hasta la existencia de la jirafa tal vez se deba a la necesidad de alimentarse de las copas de los árboles en un lapso de miles de años para lograr tener un cuello tan alto que le permita sobrevivir.

También un ejemplo de nuestra región sería el típico Aguará Guazú de los Esteros del Iberá o Perro (Zorro) de Patas largas que quien sabe cuántos años llevó la evolución de esta especie para que se pueda desempeñar en una zona de pantanos permanente para su supervivencia.

Esta base científica nos permite conocer las posibilidades o facultades de una región para el cambio desde el punto de vista histórico y su comprensión como: el desierto del Líbano siendo que era la región más rica en los famosos cedros del Líbano, las riquezas de la Mesopotamia asiática en su desertificación, como también el desierto salado de Santiago del Estero (Argentina) en magníficos montes y selvas para este último caso en no más de 60 años.

Este concepto que deseamos trasmitir podremos comprenderlo mejor en el Análisis de la Apreciación Geopolítica, tema pendiente para otros capítulos, que contiene mucho de ciencia histórica, presente y potencialidades futuras.
En grandes rasgos podemos denominar como Factores Estables sin copiar a otros autores para que sea un auténtico pensamiento objetivo a la siguiente clasificación cuya explicación abarcará otra entrega: 

Ø      Conformación geológica de una zona o región tierra o mar.
Ø      El tamaño de una zona o región sin confundirla con la división política.
Ø      Los límites mar tierra continental o islas.
Ø      La posición geográfica y relativa de una zona o región.
Ø      La topografía favorable o desfavorable a los intereses geopolíticos.
Ø      Ríos y lagos con larga esperanza de existencia en muchos casos milenarios.
Ø      El clima favorable o no a los intereses geopolíticos.
Ø      La cultura o religión en muchos casos milenarias.
Ø      La Ética y Deontología Profesional de un Pueblo.
Ø      La Organización Política confiable.
Ø      La geopolítica de otro ente de largo alcance en el tiempo.
Ø      Los recursos naturales de valor estratégico.

Factores Variables:

Del mismo modo que encaramos los Factores Estables debemos tener el ojo geopolítico o Percepción que juega la 4ta dimensión o tiempo para denominarlos como Factores Variables. Si ponemos como ejemplo a la Isla de Krakatoa[vi] en su estado volcánico, diríamos es parte de los Factores Estables, pero de un día para el otro estalló como si tuviera en su vientre alrededor de tres mil bombas atómicas y desapareció. No obstante ello tardó alrededor de cien años en reaparecer como un “Paraíso”.

Lo señalado son excepciones que confirman las reglas en general, pero a que denominamos variable? Ya definimos la terminología Geopolítica al expresar que Factor refiere a facultad como potencialidad útil a los intereses geopolíticos a lo que nos faltaría completar la comprensión de la variabilidad que nos ofrecen ciertos factores.

Ya sea por el crecimiento, el agotamiento, la influencia humana o de la naturaleza y otros vectores que iremos desenmascarando, hacen que ciertos Componentes de la Geopolítica los encuadremos como Factores Variables.

Si hablamos de una organización política, ninguna ha sido permanente, ni siquiera el Imperio Romano o cualquier otro, sin embargo es mucho más estable una religión que una organización política, entonces estaríamos colocando a ciertas religiones como la Musulmana, Budista, Judaica o Cristiana como Factores Estables en cuanto a otras más bien denominadas sectas más que religión entre los componentes de los Factores Variables.

Pero una organización política con Políticas de Estado relativamente permanentes como EEUU, Brasil, Gran Bretaña y otras podríamos aventurarnos a establecerlas como Factores Estables, pero sería imposible en países poco creíbles encuadrarlos dentro de esos componentes, por el contrario un régimen tan fuertemente personalizado cambia las políticas, adviene otro y cambia de rumbo, tras cual el próximo privatiza el estado y el que sigue vuelve a comprar el estado, es indudable que lo consideraremos para un determinado Objetivo Geopolítico como uno de los componentes de los Factores Variables.

Finalmente es el Ojo Geopolítico el que lo determina en un tiempo que se estima de cumplimiento del Objetivo Geopolítico contribuyente al Objetivo Político. Creo que se entiende el planteo flexible de este nuevo concepto para el análisis de los Factores de la Geopolítica, entonces estableceremos como Factores Variables a los siguientes:

Ø      La organización política débil o con contaminantes superiores a la nacionalidad que se trate.
Ø      La corrupción política y privada.
Ø      La explosión o implosión demográfica.
Ø      La explotación indiscriminada de los recursos naturales no renovables.
Ø      FFAA descalificadas o inestables.
Ø      Las guerras de despliegue rápido.

Derivaciones de los Factores de la Geopolítica:

De este conjunto seleccionado de titulaciones establecidas para los Factores de la Geopolítica se derivan innumerables elementos de análisis que será motivo de una próxima entrega o capítulo.

Del mismo modo debemos derivar los niveles de que se traten los análisis geopolíticos de interés para cada Ente protagonista, queremos expresar que si se tratara de un municipio, nuestro análisis geopolítico tratará “La Geopolítica Urbana Local”, en otro caso si la zona seleccionada refiere a la Mesopotamia Argentina podríamos denominar el análisis como “Geopolítica de Integración Regional”. Etc.

En síntesis si nos proponemos un “Objetivo Geopolítico de Análisis” debemos definirlo con claridad y flexibilidad para que interactúen en su análisis todos los Factores de la Geopolítica (Estables y Variables) y su probable resultado, es una especie de prospección que se desarrolla.

Y para cerrar este capítulo nos parece conveniente agregar un primer avance sobre ¿que entendemos por prospectiva[vii]?, entonces señalamos para esta COMPRENSIÓN de la Geopolítica que podemos decir, como una aproximación y a modo de paradigma en geopolítica, que es como comenzar a ver una película muy intrigante con todos sus condimentos que brindan un entorno rico y complejo (Historia), nos encontramos a mitad de la película y las intrigas son cada vez más interesantes llegando a pensar que “La única certidumbre es la incertidumbre” (Presente), ahora bien nosotros debemos resolver el dilema que no es una adivinanza sino una serie de eslabones con algo de lógica pero con mucha percepción geopolítica y debemos obligatoriamente a diseñar el Escenario que nos depara (Futuro).

La mención del término Prospectiva nos lleva invariablemente al Análisis de las Tendencias que es una temática muy extensa para incluirlo en este Capítulo y será una exigencia de otra entrega.





[i] Ferrater Mora, José – (1979) – Diccionario de Filosofía – Nueva Edición Actualizada por la Cátedra de Ferrater Mora – Bajo la Dirección de Josep-María Terricabras – Ariel Referencia - Barcelona – España – (1994)
[ii] Capacidad no como continente de algo sino como término geopolítico de “Aptitud para hacer algo relacionado con el Objetivo Geopolítico propuesto”.
[iii] El Río Pilcomayo ha sido abarrotado por el desnivel que la propia generación de transporte de arena o pedregullo nos hace vivir una especie de transición geológica del río al desaparecer de la superficie y transformarse en aguas subterráneas.
[iv] Novísimo Diccionario Lunfardo – José Gobello y otro – Ed. Corregidor – (2004). Chanta: Fanfarrón que se jacta de lo que no es. Viveza criolla: está basada sólo en estafa y mentira.
[v] Tiempo: 4ta dimensión en Geopolítica que equivale a comprender que si un Objetivo Geopolítico no se cumple en el tiempo correcto o apropiado: no sirve.
[vi] Krakatoa fue una isla de tres conos volcánicos situada en el estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra. Estaba localizada cerca de la región de subducción de la Placa Indo australiana bajo la Placa Euroasiática. Estalló en 1883.
[vii] Diccionario Inverso Ilustrado – De la idea aproximada a la palabra precisa – Reader’s Digest – (1997). Prospección: estudios geológicos del subsuelo, en particular para determinar la presencia de yacimientos petrolíferos o acuíferos”. Pero en la jerga geopolítica constituyen las “Tendencias Geopolíticas” que como un verdadero artista irá formando el escenario del futuro.














RIVALIDAD ENTRE INTELECTUALES. PEDRO DE ANGELIS Y BARTOLOMÉ MITRE


Por: Roberto Antonio Lizarazu


En varias oportunidades  comentamos en algunos Breves Apuntes de Historia, los reiterados casos de antinomias que se dan en nuestra historia política, la mayoría de las veces con resoluciones violentas y muchas de ellas directamente trágicas.  Pero no es el único ámbito para regodearnos con las rivalidades, se dan en todos los ambientes: Financiero, comercial, social, racial,  deportivo, y por supuesto en el mundillo de la intelectualidad. Una de esas rivalidades, una más, fue la mantenida por los adherentes de Pedro De Angelis y Bartolomé Mitre.

En 1955, el filósofo José Sazbón, (1) publica un artículo titulado: De Angelis y los Literatos Argentinos, en donde explica con una lucidez notable como El Caso De Angelis (así lo denomina Sazbón), se constituye en un caso paradigmático para representar las lógicas especificadas por Pierre Bourdieu (2) como el campo intelectual y el campo del poder. Pues este escritor múltiple que combina en su obra la exhumación de documentos y la producción panfletaria, iniciativas ocasionales y empresas perdurables, trabajos didácticos y tesis fundacionales, labor periodística y reflexión filosófica, descripciones geográficas y traducciones del latín, biografías y jurisprudencia, memorias históricas y diatribas ad hominem, americanismo y clasicismo, este escritor es, en su persona, el mediador por excelencia de las dos esferas. Las dos esferas son el Campo Intelectual y el Campo del Poder. Generalmente el Campo del Poder es el gobierno de turno y su presupuesto. De ambas características, poder y dinero, es  extremadamente difícil sustraerse y son la madre de todas las antinomias, incluida la que comentamos en este apunte.

Respecto a Pedro De Angelis, al margen de las referencias ya mencionadas en Breves Apuntes de Historia: Don Pedro De Angelis, Un gran historiador ninguneado, de fecha 22 de enero de 2013, agregaremos otras que amplían el panorama de logros profesionales  de De Angelis y que sirven para entender las diferencias entre ambos personajes y que justificarían los  dimes y diretes escritos posteriormente por opuestos opinologos. Y respecto de Bartolomé Mitre, sucintamente, comentaremos su accionar en su logro más manifiesto. La paternidad de lo que terminaría siendo la Academia Nacional de Historia.

Previamente hay que recordar y reconocer que De Angelis, profesionalmente e ideológicamente, en nuestro medio,  hace un círculo completo. Comienzo rivadaviano, paso por el federalismo rosista y cierre como academicista mitrista. Como hubiese explicado el antropólogo italiano Carlo María Cipolla, hace un corsi, luego un ricorsi, y nuevamente un corsi. (3) Es verdad que la invitación de Mitre a De Angelis es a pertenecer al Instituto Histórico y Geográfico del Río de la Plata, no a la Academia  como se denominará recién en 1938.

Tan academicista (miembro del Instituto…) termina siendo De Angelis que,   a pesar de haber sido el responsable,  que uno de los méritos culturales más elevados, que pueden contabilizar tanto el Federalismo como el Rosismo,  en el comienzo  en 1836, durante el transcurso del segundo período de Juan Manuel de Rosas como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires en ejercicio del Poder Ejecutivo Nacional,  edita en su carácter de director y administrador,  la Colección de Obras y Documentos Relativos a la Historia Antigua y Moderna de las Provincias del Río de la Plata, e intentaremos explicar en este apunte  como los vaivenes políticos, modifican la postura original de los autores y alcanzan a modificar   las obras mismas, con agregados y/o supresiones que terminan por confundir al distraído lector.  

De esta notable colección de documentos, se editaron de manera integral en tres ocasiones. En algunas oportunidades se imprimieron de manera puntual algunos temas aislados, pero de manera completa, se reconocen tres ediciones.

Editio princeps de la Colección

La primera edición, la original, fue la realizada por el mismo Pedro de Angelis a partir de 1836, con el sistema de fascículos adquiridos por previos suscriptores que abonaban por número publicado.  Como era de rigor, la nómina de suscriptores comenzaba con Juan Manuel de Rosas y continuaba con el obispo, miembros de la Sala de Representantes, integrantes del tribunal de Justicia, catedráticos de la Universidad, docentes,  militares, clérigos, comerciantes e intelectuales surtidos.

Mencionaremos algunas figuras destacadas como: Vicente López y Planes, Saturnino Segurola, Manuel Belgrano, Diego Alcorta, Juan María Gutiérrez y algunas señoras que también eran suscriptoras, como María del Rosario Azcuénaga, Maríquita Sánchez de Mendeville, Bárbara Barquín de Cerviño y María Guerra de Elía.

Igualmente se debe señalar que un numeroso grupo de extranjeros radicados en Buenos Aires, aparece en la nómina de suscriptores, de ellos solo mencionaremos como ejemplo algunos: Thomas George Love, director del periódico The British Packet, las familias de Mac Farlan, Hawat, Bunge y otros.

Extrañamente, también eran suscriptores y recibían la mítica Colección… en Montevideo, Florencio Varela e Hilario Ascasubi. (4). Un suscriptor que la recibía en Buenos aires era el matemático español  Felipe Senillosa, igualmente que el bibliófilo e historiador Sarturnino Segurola y el científico Francisco Javier Muñiz.

La publicación se inició con quinientos suscriptores que costeaban su edición y alcanzó a reunir seis tomos completos. En todos estos  folletos se traslucía la labor artesanal de De Angelis, la mayoría iban acompañados por planos, derroteros o mapas, que ilustraban los temas más heterogéneos, que descartaban el orden cronológico pero conservaban la unidad de tratar cuestiones de nuestra historia que hasta ese momento se encontraban dispersas, e ignorándose muchas de ellas de su propia existencia.

Segunda edición, 1900

Una segunda edición comentada y anotada por Paul-François Groussac,  en ese momento Director de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, actualmente denominada,  Biblioteca Nacional de la República Argentina. Esta segunda edición, se publica en Editorial Coni, Buenos Aires, 1900. Pero veremos como en  esta segunda edición, además de los comentarios y anotaciones agregados por Groussac, se pueden observar, algunas introducciones redactadas por Bartolomé Mitre, que en ese momento  presidía la Junta de Historia y Numismática Americana.

Por ejemplo en el documento correspondiente al Viaje al Río de la Plata, de Ulrico Schmidel, en la introducción, las: Notas Bibliográficas y biográficas son redactadas por el teniente general Bartolomé Mitre. Llama la atención que en una bibliografía que  su editio princeps fuera en 1836, en el gobierno de Juan Manuel de Rosas, leer introducciones y comentarios redactados por Bartolomé Mitre y/o Paul Groussac.

El Tomo VII de la Colección agregado en 1941

En 1941 los distinguidos historiadores, Teodoro Becú y José Torre Revello,  luego de arduas investigaciones que les llevó varios años, descubrieron y publicaron el séptimo tomo que se encontraba ignorado y disgregado en varios repositorios sin que nadie supiera de qué se trataban los documentos archivados. Este séptimo tomo de la Colecciónfue titulado por los responsables de su hallazgo como: Colección de Documentos de Pedro De Angelis y el Diario de Diego de Alvear, con ilustraciones y apéndice documental. Publicado por el Instituto de Investigaciones Históricas, LXXV, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Buenos Aires. 1941.

Diego de Alvear y Ponce de León, padre del general Carlos María de Alvear, gobernador de las Misiones con cabecera en Yapeyú, dejó un diario que hoy se conoce gracias a los investigadores mencionados. En 1946 este diario que se agregó a la Colecciónde De Angelis, se reeditó con la tutoría de Teodoro Becú y de José Torre Revello,  en los Talleres S. A. Casa Jacobo Peuser Ltda.

Pero antes de continuar con las siguientes ediciones de la Colecciónmencionaremos algunos aspectos de la vida de Bartolomé Mitre, referidos a este tema que hoy nos ocupa. Luego de Monte Caseros en 1852, todo cambia y las adecuaciones a la nueva circunstancia se encuentran a la orden del día. Es de rigor que el nuevo relato de nuestra historia, es un elemento crucial del cambio. Nuevos personajes y hechos se recrean  y otros son condenados al olvido. Es preciso reescribir para los nuevos tiempos y las generaciones venideras.  

Para 1854,  Mitre se encuentra abocado a repetir en Buenos Aires, la experiencia realizada como miembro fundador del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay. El 3 de septiembre de 1854 se reunió en la Biblioteca Pública, un grupo de personalidades, invitadas por Mitre, con el objeto de llevar adelante el proyecto planeado. Sería la sesión constitutiva del Instituto Histórico y Geográfico del Río de la Plata, y en el discurso de apertura Mitre delineó sus alcances y orientación fundacional de la nueva disciplina: Esta reunión tiene por objeto realizar por la asociación de muchos, un pensamiento concebido por unos pocos amigos del progreso intelectual del país: estamos reunidos aquí para echar los fundamentos de una asociación científica y literaria, cuya falta se hace sentir en un pueblo tan ilustrado como el de Buenos Aires, donde en medio de tantos adelantos, falta todavía un teatro para la inteligencia, una tribuna para la libre emisión del pensamiento científico o literario y un centro para los hombres de ciencias, de artes o de letras… El culto de la inteligencia sólo se alimenta entre nosotros de la meditación solitaria y de los esfuerzos individuales, por eso no se propaga ni adquiere prosélitos. El fuego de la ciencia no tiene entre nosotros un altar público, y sólo arde en el fondo del gabinete del hombre estudioso. Este proyecto del Instituto… perduró hasta 1860 cuando se extinguió silenciosamente. Luego Mitre se ocupó de su Belgrano y de su San Martín.       

Para 1889, una treintena de historiadores se reunieron motivados por Adolfo Carranza y por Bartolomé Mitre y se crea la Junta de Historia y Numismática Americana. Esta Junta… bajo la dirección de Enrique Peña, publican en 1903 y 1904 el Viaje al Río de la Plata, de Ulrico Schmidel e Historia de las Revoluciones de la Provincia del Paraguay, del Padre Lozano, que ya habían sido editadas por nuestro conocido De Angelis, más de medio siglo antes, en el gobierno retrógrado de Juan Manuel de Rosas. El general Bartolomé Mitre fallece en 1906. Desde 1938, la Juntaderiva en la Academia Nacional de la Historia, la que siempre se consideró continuadora directa del Instituto Histórico y Geográfico del río de la Plata.

Tercera edición, 1972

La tercera edición completa de la Colección de Obras y Documentos… es la de la Editorial Plus Ultra, con prólogos y notas de Andrés M. Carretero, de 1972. Esta notable edición recopila todas las modificaciones realizadas con posterioridad, además del Tomo VII, agregado en 1941,  con el Diario de Diego de Alvear.

Antes de finalizar este breve apunte, en el que comentamos algunos detalles, de lo que nosotros nombramos como rivalidad entre  Pedro de Angelis y  Bartolomé Mitre, es necesario aclarar que la antinomia intelectual en materia Historia, se planteará entre los contemporáneos Bartolomé Mitre (1821-1906)  y Vicente Fidel López (1815-1903).  Ambos liberales pero con diferentes matices, que a pesar de sus coincidencias ideológicas, seguían metodologías diferentes que llevaban a opuestas interpretaciones de los hechos. Oportunamente nos ocuparemos de esta primera antinomia intelectual en nuestra historia que genéricamente se suele denominar como Mitrismo versus Lopismo.

Observaciones

(1) José Sazbón (1937-2008). Filósofo argentino, marxista, de amplia  dedicación al estudio de la filosofía de la historia. Es opinión del suscripto, que son valiosas muchas de sus interpretaciones al respecto.  

(2) Pierre Bourdieu (1930-2002), sociólogo francés en el cual José Sazbón  fundamenta su interpretación sobre El Caso De Angelis.

(3) Es verdad que Carlo María Cipolla, actualiza esta expresión, usada en su obra Historia Económica de la Población Mundial, best seller de la década del 70, pero la expresión corsi e ricorsi, es utilizada por autores italianos desde Giambattista Vicco en el siglo 18, hasta nuestros días.

(4) Llama la atención que tanto Florencio Varela como Hilario Ascasubi,  que cualquiera puede leer en cuanto manual de historia circula, que ambos se encontraban en Montevideo en carácter de exiliados de la tiranía rosista, recibieran religiosamente en su domicilio en Montevideo,  la publicación que financiaba el gobierno que los había obligados a exiliarse, en razón de que ambos eran suscriptores y pagaban puntualmente por la misma.

Bibliografía General

José Sazbón. Mito e Historia en la antropología estructural. Editor Nueva Visión, 1975, e Historia y representación, Editado por la Universidad Nacional de Quilmes, 2002.

Teodoro Becú y José Torre Revello.  La Colección de documentos de Pedro de Angelis y el diario de Diego de Alvear. Editado en Talleres S. A. Casa Jacobo Peuser Ltda. Buenos Aires, 1946.

Miguel Angel Scena. Los que Escribieron Nuestra Historia.
Ediciones La Bastilla, Buenos Aires, 1976.

Ernesto Palacio. Historia de la Argentina. (1815-1943) A. Peña Lillo Editor, Buenos Aires, 1975.


Eduardo B. Artesano. Rosas, Bases del nacionalismo popular. Editorial A. Peña Lillo, Colección La Siringa, Buenos Aires, 1960.