La publicación de estos apuntes sobre Historia Argentina, no tienen otra pretensión que prestar ayuda, tanto a estudiantes como a profesores de la materia en cuestión.

Muchos de ellos, simplemente son los apuntes confeccionados por el suscripto, para servir como ayuda memoria en las respectivas clases de los distintos temas que expusiera durante mi práctica en el Profesorado. Me daría por muy satisfecho si sirvieran a otras personas para ese objetivo.

Al finalizar cada apunte, o en el transcurso del mismo texto se puede encontrar la bibliografía correspondiente a los diferentes aspectos mencionados.

Al margen de ello invitaremos a personas que compartan esta metodología, a sumarse con nuevos apuntes de Historia Argentina.




Profesor Roberto Antonio Lizarazu

roberto.lizarazu@hotmail.com



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martes, 22 de enero de 2013

Angel Vicente Peñaloza
El CHACHO X 2

Por: Roberto Antonio Lizarazu

La figura histórica de Ángel Vicente  Peñaloza es excepcional. Tanto es así que su biografía mereció el tratamiento y el análisis de dos relevantes figuras de nuestras letras. La de Eduardo Gutiérrez, en su obra El Chacho, y la de Domingo Faustino Sarmiento en El Chacho. La primera fue publicada en 1886 y la segunda en 1898.

A mi personalmente, me cuesta imaginar que Sarmiento cuando publicó la suya doce años después; y conociendo la característica de ávido lector que lo dominaba, no haya leído El Chacho de Gutiérrez. Se tomó su tiempo pero finalmente retrucó el tema. En mi opinión, lo hizo utilizando un criterio equivocado.

Casi todas las figuras relevantes y controvertidas de nuestra historia, cuentan con  biografías redactadas por partidarios y opositores a las ideas políticas que profesara el personaje en vida. Se descuenta que esas biografías son diametralmente opuestas. Pareciera que en nuestro medio contamos con una incapacidad absoluta, al apego de la narración de los hechos con la objetividad que corresponde hacerlo.

Tengo frente a mí ambos textos. Mi interrogante, no de ahora, si no de siempre, fue: ¿cómo puede ser posible que ambos autores se encuentren biografiando la vida y las acciones de la misma persona? El primero es una apología y alabanza generalizada  y el otro una diatriba tras otra. ¿Dónde se encuentra la verdad y donde comienza la mentira?  Daría la impresión que escribieran sobre distintas personas y diferentes hechos.
No es el objetivo de este comentario transcribir los textos ni pretender encontrar absolutamente nada en pro o en contra de ninguna de las biografías mencionadas. Porque además soy un confeso admirador de las respectivas obras literarias de ambos, de Gutiérrez y de Sarmiento.

Para mi gusto Eduardo Gutiérrez,  juntamente con Héctor Pedro Blomberg y Ernesto Ezquer Zelaya se ubican en el pedestal más alto de la literatura gauchesca costumbrista (1). Pero considero necesario hacer notar lo complejo que resulta aproximarse al verdadero Chacho, al real Chacho, cuando se escriben opiniones subjetivas tan poco documentadas y teñidas con el más absoluto y arbitrario prejuicio.

Lo realmente grave del tratamiento histórico del caso del Chacho, que no es un caso único, es solamente una muestra de la generalización de cómo se efectúa en nuestro medio el tratamiento y análisis de las figuras relevantes de nuestra historia. Es muy difícil encontrar la realidad en medio de tanto surrealismo puesto con fines políticos y alejados de todo equilibrio.

A pesar de ello, es necesario insistir y continuar leyendo, aunque sea entre líneas, para pretender intentar comprender algo. Otra no queda, o por lo menos no les queda a los interesados en aproximarse al hallazgo de nuestra verdadera historia.

(1) Para los lectores  que les interese el tema, me permito sugerirles la lectura de Hormiga Negra, o El Tigre del Quequén, que en mi opinión son muy superiores a Juan Moreira en casi todos los aspectos que componen una novela. Juan Moreira tiene más trascendencia debido a las versiones circenses adaptadas y escritas por los hermanos Pablo, José y Gerónimo (sic) Podestá y por el filme, pero como obra literaria tanto Hormiga Negra como El Tigre del Quequén son más completas que Juan Moreira, por supuesto en las versiones de Eduardo Gutiérrez.



miércoles, 6 de junio de 2012



DEFINITIVAMENTE SARMIENTO ERA MASON

Por: Roberto Antonio Lizarazu
Todo un clásico de nuestras discusiones sobre historia argentina, constituye el controvertido aspecto de que si Sarmiento era integrante o no  de la masonería. Aunque pareciera mucho más importante tener en claro si ¿Sarmiento fue un presidente eficiente y honesto o no?; que si Sarmiento era masón o no. ¿Realmente tiene importancia si una persona pertenece a un grupo social, político, religioso o ideológico determinado, o lo importante son sus aciertos o desaciertos en las acciones de gobierno y su proceder ético-moral en el manejo de los bienes públicos? En este sentido deberíamos tener en claro que los bienes públicos, son nuestros bienes como componentes de la sociedad a la que pertenecemos y en la que vivimos.

No está demás recordar que cuando Sarmiento muere, lo hace exiliado en Paraguay y rentando una modesta casa de madera, que sería el equivalente a lo que nosotros en la actualidad denominamos como viviendas prefabricadas. Un ex presidente argentino, fallece exiliado viviendo en una prefabricada alquilada. Todo un símbolo que nos puede hacer comparar otras realidades de conductas de hombres públicos antiguos y modernos.

Sarmiento asume la presidencia de la república el día 12 de octubre de 1868 y previamente, el 29 de septiembre de 1868, días antes de ocupar la presidencia pronuncia un discurso ante  sus pares de la Gran Logia de la Argentina  de Libres y Aceptados Masones, a la cual el pertenecía, explicando cual era su posición sobre el particular y fijando las prioridades de su futuro proceder.

Reconozco que recién me di por enterado de esta pieza en ocasión de su publicación en la Biblioteca Digital Miguel de Cervantes, quien la reprodujera hace un par de años como homenaje a la Argentina  con motivo del Bicentenario de nuestra patria. Otros colegas mucho mejor informados que yo, cosa que no es extraño, me informaron que la pieza en cuestión ya hace un par de lustros está publicada en las obras completas de Sarmiento en la Biblioteca Quiroga Sarmiento, cosa que yo desconocía.

Reproduzco el discurso de Sarmiento.

“Hermanos:

“Al manifestar mi profunda gratitud por el sentimiento que nos reúne aquí hoy día para darme pública muestra de simpatía, me creo en el deber de expresar francamente mi respeto y mi admiración a los vínculos que nos reúnen a todos en una sociedad de hermanos.”

“Llamado por el voto de los pueblos a desempeñar la primera magistratura de una República que es por mayoría del culto católico, necesito tranquilizar a los timoratos que ven en nuestra institución una amenaza a las creencias religiosas.”

“Si la masonería ha sido instituida para destruir el culto católico, desde ahora declaro que no soy masón.”

“Declaro además que, habiendo sido elevado a los más altos grados conjuntamente con mis hermanos, los generales Mitre y Urquiza, por el voto unánime del Consejo de Venerables Hermanos, si tales designios se ocultan aún a los más altos grados de la Masonería, esta es la ocasión de manifestar que, o hemos sido engañados miserablemente, o no existen tales designios ni tales propósitos. Y yo afirmo solemnemente que no existen, porque no han podido existir, porque los desmiente la composición misma de esta grande, y universal confraternidad.”

“Hay millones de masones protestantes, y si el designio de la institución fuera el atacar las creencias religiosas, esos millones de protestantes estarían conspirando contra el protestantismo y a favor, por tanto, del catolicismo, de cuya comunidad están separados.”

“No debo disimular que S.S. el Sumo Pontífice se ha pronunciado en contra de estas sociedades. Con el debido respecto a las opiniones del Jefe de la Iglesia, debo hacer ciertas salvedades para tranquilizar los espíritus”.

“Hay muchos puntos que no son dogma en los que, sin dejar de ser apostólicos romanos, los pueblos y los gobiernos cristianos pueden diferir de opiniones con la Santa Sede.”

“Por lo que a nosotros respecta tenemos por fortuna el Patronato de las Iglesias de América que hace al Jefe del Estado tutor, curador y defensor de los cristianos que están bajo el imperio de nuestras leyes, contra toda imposición que no está de acuerdo con nuestras instituciones”.

“El presidente de la República Argentina debe ser por la Constitución católico, apostólico, romano, como el rey de la Inglaterra debe ser protestante, cristiano, anglicano”.

“Este requisito impone a ambos gobiernos sostener el culto respectivo y proceder lealmente para favorecerlo en todos sus legítimos objetos. Ese será un deber y lo llenaré cumplidamente. Un hombre público no lleva al Gobierno sus propias y privadas convicciones para hacerlas ley y reglas de Estado. Mas este deber no va a desfavorecer, contrariar, perseguir otras convicciones.”

"La reina Isabel de España prestando oído al visionario Colón contra el sabio parecer de la humanidad entera de entonces, mostró por accidente lo que la libertad del pensamiento ha repetido mil veces después sin necesidad de mendigar el favor de una reina. El siglo presente, merced a la libertad del pensamiento, es un Colón colosal, múltiple, eterno, inmortal.”

“Yo no he necesitado más en mis largos viajes que apretar la mano a un desconocido, sea príncipe, pastor, obrero, soldado; y si su corazón responde al contacto, en el acto he visto iluminarse su semblante y transformarse en amigo.”

“¿Habrá de decirse, como algunos piensan, que esta asociación fue útil en la Edad Media para defenderse contra las tiranías, y superflua hoy que la libertad garante todas las aspiraciones legítimas? Pero aún quedan dividiendo a los hombres la tiranía de las lenguas diversas que le impiden comunicarse, la tiranía de las creencias diversas que los extrañan entre si, la tiranía de las nacionalidades que los agrupan en campos hostiles, la tiranía de las opiniones y de los partidos que los hacen pueblos distintos en un mismo pueblo; y mientras tanto, en Inglaterra o en Entre Ríos, a un protestante o a un cuákero, al francés o al italiano, al unitario o al federal, no se necesita más que aventurar un apretón de manos para hacerse tolerar si no creemos lo que él cree; hacer al menos que no nos ahorque si no somos del mismo partido. ¿Es mala una institución semejante?”

“Y veamos sus efectos en nuestra vida íntima. ¿Es falso el dinero que los masones mandaron a Mendoza en auxilio de los que escaparon del temblor? ¿Son ineficaces sus esfuerzos, sus caridades, para remediar cuanta dolencia, cuanta miseria aflige a los desvalidos? ¿No merecen ni gratitud ni estimación estos socorros? Y sin embargo el Evangelio ha establecido expresamente lo contrario en la sublime parábola del Samaritano.”

“Estos son algunos de los beneficios exteriores de la masonería. Los que ha producido moderando las pasiones, atenuando los odios civiles y religiosos, son inmensos. La masonería ha enseñado a ejercer la caridad que estaba prescripta por el Divino Maestro, pero limitada a función sacerdotal. La masonería en esto realizaba el espíritu y el fundamento del cristianismo: ama al prójimo como a ti mismo.”

“Los masones profesan el amor al prójimo sin distinción de nacionalidad, de creencias y de gobierno, y practican lo que profesan en toda ocasión y lugar. Hechas estas manifestaciones para que no se crea que disimulo mis creencias, tengo el deber de anunciar a mis hermanos que de hoy en adelante me considero desligado de toda práctica o sujeción a estas sociedades.”

“Llamado a desempeñar altas funciones públicas, ningún reato personal ha redesviarme de los deberes que me son impuestos; simple ciudadano volveré un día a ayudaros en vuestras filantrópicas tareas, esperando desde ahora que por los beneficios hechos habréis de continuar conquistando la estimación pública, y por vuestra abstención de tomar como corporación parte en las cuestiones políticas o religiosas que ocurriesen, lograréis disipar las preocupaciones de los que por no conocer vuestros estatutos, no os consideren como el más firme apoyo de los buenos gobiernos, el más saludable ejemplo de la práctica de las virtudes cristianas y los más caritativos amigos del que sufre.”


jueves, 10 de mayo de 2012

Domingo Faustino Sarmiento


LA LEY 1420 – ALGUNOS ANTECEDENTES DE 1826

Por: Roberto Antonio Lizarazu
La Ley 1420 es una de las leyes fundamentales de nuestra Nación ¿Pero el padre de la criatura es Pedro Ferré o Domingo Faustino Sarmiento?

Todos sabemos que el Brigadier Don Pedro Ferré (1788-1867) fue gobernador de la  provincia de Corrientes durante tres períodos de 1824 a 1828, de 1830 a 1833 y de 1839 a 1842. Igualmente sabemos que la ley 1420, es la ley de educación universal, obligatoria, gratuita y laica de nuestro país.

La 1420, ley fundamental y trascendente como pocas,  fue sancionada en 1884 durante el mandato presidencial de Julio Argentino Roca y promovida por Domingo Faustino Sarmiento. Pero esas mismas características  tenía la ley aprobada por la Legislatura correntina  en 1826 y que fuera promovida y luego establecida como ley por el Gobernador Pedro Ferré, en la denominada “Ley de la Enseñanza y Educación Pública para la Provincia de Corrientes”.

Efectivamente es desde esta fecha (1826), en el gobierno de Don Pedro ferré, en el que realmente se organiza la instrucción pública en Corrientes. Por supuesto existiendo además en la provincia, antes y después  de esa fecha, la enseñanza en instituciones religiosas y confesionales de variada índole y características.

Por ley del 7 de febrero de 1826, se fundan escuelas en todos los pueblos de la provincia en ese momento: Itatí, Ensenada, San Roque, Goya, Esquina, Caa Catí y Curuzú Cuatiá.

Se asigna un retribución anual de cien pesos como presupuesto,  no debiéndose cobrar de sus alumnos emolumento alguno, con excepción “de los alumnos que tengan facultades para un estipendio moderado”.   Era totalmente gratuita para el que no pudiese pagar costo alguno. Quedando exceptuados los alumnos cuyos padres podían costear los estudios de sus hijos. Sentido común a pleno.

Por un decreto reglamentario de las funciones de policía y alcalde de barrio, del 4 de febrero de 1826, se imponía la enseñanza obligatoria al establecer en el artículo 9: “Los alcaldes de barrio obligarán a todos los padres de familia a que manden a sus hijos a la escuela y en caso de que aquellos se muestren reacios, lo notificará al juez de policía para que proceda a hacer cumplir esta disposición”. Era obligatoria y universal.

Como vemos, la obligación escolar era entonces, en esa legislación provincial, de carácter impositivo y eficaz, pues imponía como deber a la autoridad policial el de “hacer cumplir la disposición”. Pero la preocupación del gobierno iba más allá aún; vigilaba con atención que podríamos llamar ahora, con  poder de policía, la conducta del estudiante en la calle pública: “Todo alumno de la escuela o clase de latinidad que se encuentre en los billares o reunión de juego donde pueda viciarse su educación, será conducido a la guardia principal, donde sufrirá el arresto de seis horas, después de lo cual se entregará a los padres o tutores encargándoseles la corrección apropiada del alumno”, agrega en su artículo 10.

A partir de este momento el entrecomillado corresponde al  eminente académico Manuel F. Mantilla de su obra “Patriotas Correntinos”, Buenos Aires, 1884.

Por Ley del 29 de noviembre de 1826, por iniciativa del gobernador de la provincia, en mensaje y proyecto enviado a la Legislatura desde su cuartel general de Curuzú Cuatiá, se organiza por primera vez una autoridad propia para el gobierno de la enseñanza y educación pública en todo el territorio de la provincia.

“Importaba un acontecimiento de trascendencia en la historia de la instrucción pública argentina, con la definición de un concepto serio y orgánico de lo que esta función de gobierno significaba a los gobernantes correntinos.”

Gobernador Pedro Ferré

La ley establecía “1º Será formado, bajo el nombre de Instrucción Pública, un cuerpo encargado exclusivamente de la enseñanza y educación Pública, en todo el territorio de la provincia; 2º Los miembros del cuerpo enseñante (sic), contratarán con el gobierno obligaciones civiles, especiales y temporarias. Y 3º El mando de la instrucción pública será confiado a un inspector general que quedará encargado de su organización”

Además el gobernador Ferré, el 26 de abril de 1826 envió un mensaje a la Legislatura expresando la necesidad de fundar en la ciudad capital y a la mayor brevedad posible, una escuela de primeras letras ,una escuela de latinidades, conjuntamente con otras de matemática y pintura y dibujo.
Todos estos proyectos fueron sancionados por Ley el 12 de mayo de 1826. Otorgándoles para su funcionamiento parte de las instalaciones del Convento de la Merced de la ciudad de Corrientes. Funcionaban en instalaciones de un Convento religioso, pero la enseñanza era totalmente laica en esos institutos.

Se debe aclarar que las escuelas de latinidades serían en parte el equivalente a los estudios secundarios de hoy en día. Se preparaba en ellas a los alumnos que pretendían  continuar estudios universitarios.
Pasados sesenta años de esos proyectos, que efectivamente se realizaron y se llevaron a cabo, cuesta suponer que Sarmiento que era un estudioso obsesivo del tema educativo, haya ignorado la existencia de los mismos. Si Ferré como Gobernador de Corrientes no fue el padre de la Ley 1420, por lo menos fue uno de sus abuelos.

Pero como se explica en la precisa cita atribuida erróneamente a Miguel de Unamuno: “Las ideas como los hijos, no son de quien los pare si no de quien los cría”.

Se debe mencionar que tanto Ferré como Sarmiento, defensores acérrimos de la enseñanza pública, eran totalmente opuestos respecto al modelo del sistema educativo. Ferré era partidario del “Método lancasteriano” y Sarmiento enemigo declarado del mismo. Entre una y otra opinión existe más de medio siglo de diferencia en la evolución de la educación. Como ejemplo se puede mencionar que Belgrano era uno de los lancasterianos más conspicuos en nuestro medio y José Manuel Estrada fue uno de sus más firmes adversarios. Eran generaciones diferentes.