La publicación de estos apuntes sobre Historia Argentina, no tienen otra pretensión que prestar ayuda, tanto a estudiantes como a profesores de la materia en cuestión.

Muchos de ellos, simplemente son los apuntes confeccionados por el suscripto, para servir como ayuda memoria en las respectivas clases de los distintos temas que expusiera durante mi práctica en el Profesorado. Me daría por muy satisfecho si sirvieran a otras personas para ese objetivo.

Al finalizar cada apunte, o en el transcurso del mismo texto se puede encontrar la bibliografía correspondiente a los diferentes aspectos mencionados.

Al margen de ello invitaremos a personas que compartan esta metodología, a sumarse con nuevos apuntes de Historia Argentina.




Profesor Roberto Antonio Lizarazu

roberto.lizarazu@hotmail.com



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miércoles, 9 de octubre de 2013

1856, Primera estampilla argentina
1956, Doctor Juan Gregorio Pujol
CORRIENTES, PUJOL, CONI, PIPET Y LA PRIMERA ESTAMPILLA ARGENTINA



Por: Roberto Antonio Lizarazu

Previendo las críticas de los puntillosos filólogos -que haber los hay-,  antes que nada conviene aclarar que la palabra “estampilla” es un americanismo; y que la expresión correcta es “sello postal”.

Le corresponde a Corrientes, en la persona de su progresista gobernador (progresista de veras) el doctor Juan Gregorio Pujol, ser el iniciador del uso en nuestro país del sello postal. (1)

Si resumimos la evolución de nuestros sellos postales, el mismo sería el siguiente: Primero Corrientes, Pujol, Pablo Emilio Coni, como  impresor y Pipet como grabador, editan en la Imprenta Oficial de la Provincia de Corrientes, la primera estampilla, con la imagen de la Diosa Ceres,  adelantándose    en un par de años a la Confederación Argentina y a Carlos Riviére, quienes el 1º de Mayo de 1858, comienzan desde Rosario la circulación del primer sello postal de la Confederación Argentina, con el clásico “escudito antiguo” de 5, 10 y 15 centavos. Recién el 11 de enero de 1862, la República Argentina y Roberto Lange, en el Banco y Casa de Moneda de Buenos Aires, editan los “Escuditos”.

Volviendo a Corrientes, en 1853 el Gobernador Pujol, le entregó a Pablo Emilio Coni, ciudadano francés nacido en Saint Malo en 1826, la dirección de la Imprenta Oficial de la Provincia de Corrientes.

Entre 1853 y 1859, Coni arrendó una imprenta en nuestra ciudad capital y dio a conocer varias publicaciones oficiales y el periódico del Gobierno de la Provincia de Corrientes que se llamó, sucesivamente: “La Libre Navegación de los Ríos”; “El Comercio” y “La Opinión”. Publicaciones correspondientes a los años 1854 y 1855. En esas instalaciones se graban e imprimen las estampillas que nos ocupan. Las mismas se cortaban a
tijera, porque no tenían dentado y mostraban, como ya mencionamos, la imagen de la diosa Ceres, copiando el primer sello postal francés, que data de 1849 y era la cabeza de la libertad. La imagen fue grabada por Matías Pipet, de profesión panadero, por encargo de Coni, quien no contaba con grabadores especializados. (2)

Esta primera estampilla de nuestro país, comenzó a circular el 21 de agosto de 1856, con alcance solamente en la provincia de Corrientes. Matías Pipet, quien fue el grabador de la única plancha con la que fueron impresos las diecisiete emisiones publicadas hasta 1880, año en que fueron nacionalizados los servicios postales. Con la plancha de Pipet, una sola plancha, (3) fueron impresas las primeras estampillas, en papel seda, en tinta negra y con el contorno liso. La estampilla tenía la efigie de la diosa Ceres, nombre latino de la deidad de la agricultura. Ceres era la diosa latina equivalente a la griega Deméter.

El Sello había sido encomendado a Pipet,  por su connacional Pablo Emilio Coni, luego del viaje por Europa de Juan Pujol,  quien trajo la idea del timbrado postal, que por esos años eran gran novedad en Francia.             

Las estampillas se vendían en almacenes y representaba un impuesto cuya recaudación se destinaba a la compra de caballos para el mantenimiento de las postas en la provincia, que hasta la llegada del ferrocarril cumplían el servicio postal en la misma.

En el año 1956, con motivo de los 100 años del primer sello Argentino, el Correo realizó una emisión conmemorativa en homenaje al Dr Juan Pujol, quien fue el creador e impulsor de la idea de implantar  el timbrado postal en la Argentina.


Por otra parte, en homenaje a la impresión de este primer sello, en el año 1953, el primer Congreso Argentino de Filatelia, instituyó el 21 de agosto como Día del Filatelista Argentino.



Bibliografía General. Catálogo de los Sellos Postales de la República Argentina y sus derivados. Victor Kneitschel, Sarmiento 418, Buenos Aires, enero 1939.

(1) El lector que desee ampliar sobre la personalidad del doctor Pujol, puede consultar en este mismo blog, el comentario del suscripto titulado “Juan Pujol, Un Señor Gobernador Correntino”, de fecha 28 de marzo 2012.

(2) Don Matías Pipet nació en el año 1826 en Ruan, Por los años 1850, migró hacia la Argentina y se convirtió en ciudadano mercedeño, donde instaló una panadería en la que trabajaba día a día hasta su fallecimiento acaecido el 10 de enero 1886 a los 60 años de edad; estaba casado con Vicenta Gómez con quien tuvo nueve hijos. Sus restos se encuentran sepultados en  el panteón familiar en el Cementerio de “La Merced” de la ciudad de Mercedes, Provincia de Corrientes.
En Mercedes una plaza lleva su nombre y en la ciudad de Córdoba igualmente.


(3) Como es de rigor, esta estampilla mereció la atención de los falsificadores y se venden en el mercado a muy buen precio. Repitiendo sobre este aspecto de las falsificaciones las palabras de Kneistchel, nos alerta: “Innumerables han sido los falsificadores y sus productos, desde los tiempos clásicos hasta la fecha. Hubo, hay y habrá numerosos de ellos, mientras existan los compradores”.

miércoles, 28 de marzo de 2012


JUAN PUJOL, Un señor gobernador correntino

Por: Roberto Antonio Lizarazu
Juan Gregorio Pujol nace en Saladas el 27 de noviembre de 1817 y fallece en Buenos Aires el 16 de agosto de 1861. Fue gobernador de nuestra provincia del 25 de agosto de 1852 hasta el 11 de diciembre de 1859.

Recibido de abogado en la Universidad de Córdoba, donde egresó como Doctor en Leyes en 1838, cuando recién cumplía  los 21 años.
Previamente a su gobernación entre 1852 y 1859, se había desempeñado entre 1844 y 1846 como Ministro de Guerra de Joaquín de Madariaga, y luego entre 1848 y 1851, como encargado de las Relaciones Exteriores en la gobernación de Benjamín Virasoro.

Posteriormente a su gobernación, fue el Ministro del Interior de la Confederación Argentina durante la presidencia de Santiago Derqui, entre 1860 y 1861. Este alto cargo lo ejerce hasta su fallecimiento el 16 de agosto de 1861.

En 1851 Corrientes se encontraba políticamente dividida entre los federales partidarios de Rosas y los federales partidarios de Urquiza. Estando Pujol a cargo de las Relaciones Exteriores de nuestra provincia en la gobernación del General Benjamín Virasoro, que era federal urquicista, le respondía totalmente a este.  Se produce el célebre manifiesto de mayo de 1851, por el cual Urquiza invita a las provincias a expresarse, entre otras cosas,  respecto de la representación de las relaciones exteriores que Rosas ejercía desde 1831 y que recientemente había renunciado. Entre Ríos y Corrientes, Urquiza y Virasoro, aceptaron la renuncia de Rosas y la fractura de la Confederación queda definitivamente concretada.

Producida la declaración de guerra a Rosas, Juan Gregorio Pujol participa de la campaña militar del denominado Ejército Grande, o Ejército Libertador, que culmina en la batalla de Monte Caseros, acompañando al General Benjamín Virasoro en calidad de secretario. Queda a cargo del gobierno de nuestra provincia Don Domingo Latorre, quien había sido designado para ese efecto  por la Legislatura.

Gobierno del Doctor Juan Gregorio Pujol. Durante la ausencia de Virasoro, de Pujol y de los demás participantes en la campaña del ejército grande, en nuestra provincia se producía una gran agitación que era previsible dada la renovación de las autoridades nacionales que perduraban desde hacía treinta años. Don Domingo Latorre si bien era un respetado vecino correntino caracterizado por su probidad y su prudencia, se vio desbordado por los acontecimientos. El propio Virasoro es depuesto de su cargo e igualmente el provisorio Latorre. Queda a cargo designado como gobernador  por  la Legislatura Don Luis Molina, quien al poco tiempo  renuncia para poder finalmente elegirse a Juan Gregorio Pujol, quien asume el 28 de agosto de 1852, seis meses después de la caída de Rosas.

Podríamos definir a su gobierno como netamente progresista (del antiguo concepto del progreso). Laborioso, un gobierno de trabajo, fecundo en iniciativas comerciales, educativas y culturales. Contó con la colaboración del doctor Gregorio Valdez, quien fue su mano derecha y había sido un destacado ministro del gobierno del General Joaquín de Madariaga. Valdez, hombre de una inusual ilustración y de un acentuado patriotismo, había nacido en nuestra provincia y provenía de una tradicional familia correntina.

Juan Pujol al comienzo de su gobierno tuvo reservas y manifiestas reticencias contra Urquiza. Esta posición le valió el severo juicio de importantes historiadores como Ramón José Cárcano, quien criticó duramente a Pujol por su indefinición en su obra De Caseros al once de septiembre: “De carácter movible e impávido que al mismo tiempo que reiteraba su lealtad y decisión al vencedor de Caseros, pactaba con todos para derribarlo, y muestran al Gobernador de Corrientes, dominado por la vacilación y el temor, y entregado a una política de báscula. No hay ejemplo de duplicidad tan bien documentada en la historia nacional.”

Exagera Cárcano, para quien evidentemente, Pujol no gozaba de sus simpatías. Algunos autores sostienen que en realidad la que no gozaba de las simpatías del cordobés Cárcano,  era Corrientes más que Pujol. Entre Cárcano, quien después en 1931 llega a la presidencia de la Academia Nacional de la Historia, y nuestro historiador  Manuel Florencio Mantilla, miembro de ella,  se producen varios y polémicos desacuerdos sobre la interpretación de hechos históricos correntinos que podrían llenar un tomo entero. Pero eso es para otro comentario.

También es verdad que nuestros insuperables historiadores clásicos  como Ángel Acuña, Manuel F. Mantilla y Federico Palma, también critican a Juan Pujol pero puntualmente por otro hecho histórico casi ignorado por la historiografía argentina.

Pujol propone a Urquiza, la creación de una República constituida por las provincias de Entre Ríos y Corrientes. Entre Ríos en ese momento se encontraba totalmente federalizada y la capital de la confederación/república era Paraná. Fue un proyecto que hoy se observa como descabellado y yo personalmente no me atrevería a afirmar cuales fueron los verdaderos motivos por los cuales Juan Pujol le propone a Urquiza este proyecto que recibe las críticas unánimes de nuestros autores locales y nacionales. Pero todos los hechos históricos son opinables, y finalmente este en particular no se lleva a cabo.

Refundación de Monte Caseros. El 2 de febrero de 1855, durante su segundo período de gobierno, Juan Pujol promulga la Ley que dispone la fundación de “un pueblo en la margen del río Uruguay, en el lugar llamado Paso de Higos”. Esta refundación se realiza en tierras de propiedad del ex gobernador Virasoro, resultando Monte Caseros capital del Departamento del mismo nombre de 2.750 Km2.

Este mismo nombre Paso de Higos es el utilizado en la Ley de 1829, durante la gobernación de Pedro Dionisio Cabral, donde se dispone la primera fundación de la actual ciudad de Monte Caseros. Pero el nombre de Monte Caseros recién aparece el 9 de marzo de 1858, cuando se crea un nuevo Departamento con esa denominación, que es el que perdura. Esta segunda intentona, se concreta en base a un trabajo de reconocimiento y mensura realizado sobre el terreno por el ingeniero Nicolás Grondona.

La Colonia de San Juan. Es sabido que una auténtica preocupación colonizadora animó a todos los hombres de la Confederación, la que  inmediatamente después de Caseros se lleva a cabo de manera generalizada en todo el país. Nuestra provincia gobernada por Juan Pujol, realiza el primer contrato que cristalizó esa tendencia.

El 29 de enero de 1853, se firma este primer convenio entre Juan Pujol con el médico francés, el doctor Augusto Brougnes. En este intento vino de Francia, procedente de Burdeos, un contingente que forma hacia 1855 la Colonia Nueva Burdeos, según algunos autores; otros la mencionan como Colonia San Juan y otros como Colonia  San Juan del Puerto de Santa Ana, que finalmente no prospera por falta de infraestructura que hiciese viable la posibilidad de radicación.  Respecto a estas diferentes denominaciones, que yo sepa, se encuentra aún sin explicar de manera documentada. Para complicar el tema existe una Colonia Nueva Burdeos, que se radicó  en el Chaco Paraguayo, por un convenio firmado en 1854 entre Carlos Antonio López y un armador de Burdeos llamado también Antonio López. Pero todo esto es tema para un comentario aparte.

Juan Pujol finaliza su primer período de gobierno en diciembre de 1853, la Legislatura reunida el 19 de ese mismo mes, reelige a Pujol para un nuevo período. Al finalizar su segundo período el 26 de agosto de 1855, inició sus sesiones la Convención Constituyente que debía dictar la nueva Constitución Provincial acorde a los preceptos de la flamante Constitución Nacional, la que fue sancionada el 12 de octubre de 1855 para ser jurada y entrar en vigencia el 26 de diciembre de 1856.

Nuestra nueva Constitución establecía la no reelección del gobernador, pero como comenzaba a regir desde 1857, Pujol pudo obtener su reelección por tercera vez, para un nuevo trienio.

En sus dos últimos períodos de gobierno se ocupó de organizar un partido político que le respondiera en sus proyectos provinciales. Este partido   termina siendo el Partido Liberal, que a la postre es una de las dos fuerzas políticas de mayor vitalidad y vigencia de ese momento histórico de nuestra provincia.

Finalmente termina su tercer período de gobierno y lo sucede su ex ministro y partidario (Liberal), el canónigo Doctor José María Rolón en fecha 11 de diciembre de 1859.

Como ya lo mencionamos Juan Pujol fallece en Buenos Aires el 16 de agosto de 1861, siendo Ministro del Interior de la Confederación Argentina.