La publicación de estos apuntes sobre Historia Argentina, no tienen otra pretensión que prestar ayuda, tanto a estudiantes como a profesores de la materia en cuestión.

Muchos de ellos, simplemente son los apuntes confeccionados por el suscripto, para servir como ayuda memoria en las respectivas clases de los distintos temas que expusiera durante mi práctica en el Profesorado. Me daría por muy satisfecho si sirvieran a otras personas para ese objetivo.

Al finalizar cada apunte, o en el transcurso del mismo texto se puede encontrar la bibliografía correspondiente a los diferentes aspectos mencionados.

Al margen de ello invitaremos a personas que compartan esta metodología, a sumarse con nuevos apuntes de Historia Argentina.




Profesor Roberto Antonio Lizarazu

roberto.lizarazu@hotmail.com



miércoles, 2 de enero de 2013



UN CUENTO DE AMOR INÉDITO DE JUAN MANUEL DE ROSAS

PRIMERA PARTE

Recopilado por: Roberto Antonio Lizarazu

Todo el texto entrecomillado de esta recopilación corresponde al doctor Dardo Corvalán Mendilaharzu, (1888-1960). Mi única contribución es la de publicarla en este medio para su conocimiento. (1)

En el Suplemento Literario de La Prensa, del 1 de enero de 1924, publicó el prestigioso integrante de la Junta de Historia y Numismática Americana, Carlos Correa Luna, un artículo titulado ¿Versos de Rosas? como interrogándose que Rosas tuviese la sensibilidad espiritual  necesaria para escribir poesía. Corvalán   Mendilaharzu saltó como un resorte y demoró una semana en responder el interrogante.

Lo hizo de la siguiente manera: “Versos, es decir, gritos de amor, de dolor o de esperanza; mariposas de luz del pensamiento; risa musical; sollozos, romanticismo. ¿Romántico el héroe de la Federación? ¿Sería posible que él, tan luego él, nos dice el celebrado autor de Dn. Baltasar de Arandia, sufriera también como cualquier pálido adolescente la enfermedad de los consonantes, y cantara a boca llena, o, a grito herido, la tristeza letal de no ser más que una pobre criatura humana?”

“El alma de Rosas, toda orientada hacia la acción, jamás supo de líricos desfallecimientos ni los quebrantos de la poesía.”

“Se refería  (Baltasar de Arandia) a versos para cantar en los campamentos, pasados por la bella y característica letra del Ilustre Restaurador, en contrapunto con las famosas vidalas del General Lamadrid, su antiguo compadre, que lo abandonó después.”

                                 “Viva López, Rosas, Sola
                                 “Echagüe y la religión
                                 “Que viva Don Juan Lavalle
                                 “A la boca de un cañón.

                                 “Viva Tomás de Anchorena
                                 “Martínez y Juan Ramón
                                 “Que viva Don Juan Lavalle
                                 “A la boca de un cañón.

                                 “Que viva el General Guido
                                 “Viva la cinta punzón
                                 “Y viva Juan Lavalle
                                 “A la boca de un cañón.

“Tiempo después encontré un documento revelador: carta dirigida por Rosas a su “primer amigo”, Dn. Juan Nepomuceno Terrero, el 4 de junio del 53, apenas llegado a Inglaterra, entre cuyas heladas brumas debían transcurrir los 25 años de su impresionante ostracismo.”

“Reclamaba en ella, la búsqueda y envío, “sin demora alguna, de un librito muy interesante para mí, por ser escrito de mi propia letra y contener enseguida de su dedicatoria a Manuelita, porción de poesías, en las que hay no pocas composiciones puramente mías y otras corregidas por mí”.”

“A esta sorprendente confesión literaria, o “femenina flaqueza de mostrar el fondo de su corazón”, se refiere el Dr. Carlos Ibarguren (a quien presté entre otros el dato) en su libro, Juan Manuel intimo, que se oculta en el alma del tirano, completamente la complejísima psicología de esta extraordinaria personalidad. Después de esas fugaces escapadas literarias, su alma volvía a la feroz lucha y reaparecía la faz severa del Dictador”.

“Ya el inolvidable José María Ramos Mejía, habíalo sugerido en “Rosas y su tiempo”.”

“Y, además, la simpatía hacia las buenas letras, ¿no lo destacaba el brindis del Coronel Ravelo, en unas fiestas al Restaurador? “Por nuestro ínclito magistrado, -dijo el Coronel, el 10 de agosto de 1839- que reúne al saber, el gusto de las letras, las ciencias, con todos los dones militares”.”

“Véase como esta publicación resulta desconcertante. La opinión negativa, la que encadena su nombre a la barbarie, se afirma en el absurdo de haberse enseñado implacablemente que Rosas no tuvo movimientos sino para la crueldad y entintó pluma sólo para ordenar castigos y ejecuciones. Tomo de sus comentarios más íntimos e inéditos esta frase con que se refiere a sus enemigos: “Han cometido contra mí los crímenes mas odiosos sobre los que quisiera poner un velo, en honor a la Patria, y de la humanidad”.”

“Los que se dejan seducir por el “air de ballet” de las obras de Mármol, muestran enfermiza preferencia por los episodios de fuerte tintura trágica, comunes en toda historia, y espesan sombras haciendo siniestra su personalidad que sigue maldita, aunque se acentúa actualmente una profunda corriente reivindicatoria. Es que, además, no han aparecido suficientes elementos descriptivos de su intimidad. El mismo Dr. Saldías, que manejó él primero, la masa enorme de su archivo, no encontró o no difundió, los que definieran los gustos de su inteligencia, las inclinaciones de su corazón o simplemente, su avidez de lector.”

“No se lo consideró susceptible de sentimientos de generosidad y buen gusto. La incredulidad colmó los extremos, porque según resulta de la inconfundible boca de Sarmiento, “…las pasiones que subleva entre sus enemigos son demasiado rencorosas”. Pero su yema subyuga tanto, que el genial impugnador  (Sarmiento)  proclamó: “… este será mi estudio único, como fue combatirlo mi solo estimulante al trabajo, mi sostén en los días malos”. Observa por esto, el Dr. Palcos, que debió encontrar algo de perdurable en esta figura. Sarmiento, al insinuar, proféticamente, después de Caseros, la necesidad de recomendar el estudio de Rosas.”

“Interesa fijar las particularidades de su proceso resonante, para que el público, ajeno a la intimidad de los hechos antiguos, aprecie el valor de este romance pasado por el alma enternecida de Don Juan Manuel y vertido por su pluma anciana ya, con emoción limpia y arquitectura sencilla.”

“Este documento pertenece a un fondo inédito, donde se reunió composiciones en prosa y verso, caligrafiadas primorosamente, con la pulcritud que acusa la reproducción facsimilar de una de sus 109 paginitas. Denota larga paciencia y sana disposición para tareas de esta índole, aunque pueda señalarse alteraciones visibles en el estilo de su letra del destierro con la viril escribanía de los tiempos duros de su gobierno. Carátula ignorada que nos sumergen un mundo de distintas reflexiones.”

“¿Quién nos había dicho algo concreto de sus lecturas, antes o después del 52, o de preocupaciones de esta índole?”
“Así Mansilla (Lucio V. Mansilla, hijo del General y sobrino de Rosas) en su “Ensayo”, pues, dice, tuvo Rosas los libros necesarios, pero no los cuales.”

“Prevaleció la especie lanzada por Don Manuel Bilbao, en 1868, en su “Historia de Rosas”: “... entregado a su natural inteligencia era enemigo de la lectura.” Y en otra opinión afirma: “El único libro que tenía siempre a su lado y al cual reputaba el archivo de todas las ciencias, era el diccionario del idioma español. Quería saber lo que era la Ley, la Constitución, u otra cosa y abría el diccionario.”  (2)

“!Sangriento disparate!”

“En la biblioteca de Rosas, cuya composición nadie conoció hasta ahora, no es extraño figurara el Diccionario, flor tan preciada de las reales academias. (3) Precisamente un estado inédito que tengo por delante, figuran como diccionarios, el de “Sitios y batallas”; el Histórico de lo Sagrado y Profano”; el “Diccionario Geográfico” de Alcedo, que comparten estanterías y uso , con “Poesías”; 4 tomos del “Parnaso Lusitano”, un “Virgilio”; 7 libros de “Ciencias de Legislación”; “El Federalista”, de benemérita memoria; “Horacio”; 3 volúmenes de “Espíritu del Derecho” y otras notables, de especialidades jurídicas, etc.”

“Curioso es anotar y lo hago valido del inventario (inédito) de “libros de Manuelita”, que en su sección cuentan dos “diccionarios de la lengua castellana” y otro “francés y español”, que con “Armonías poéticas”, y “Meditaciones”, de Lamartine; “Album del Salón”; Chateaubriand y muchos otros constituían la librería del recio personaje y de la bien amada en el recuerdo, Manuelita, lo que contrasta con los de “diccionario único”, presentado por Bilbao.”

“Conviene señalar que Rosas contribuyó a la formación de más de un diccionario. Saldías se refirió en su meritoria obra, (Historia de la Confederación Argentina) básica de estos estudios históricos, a este interesante aspecto de la extraordinaria actividad filológica del ex gobernante. Puedo hoy documentar, debido a la gentileza del estimado genealogista Dr. Ricardo Lafuente Machain (en cuyo poder está el M.S.S. correspondiente) que colaboró Rosas en la elaboración del Diccionario Salvá, (sic.) -que es el que uso, (dice el inglés Ohlsen en carta de junio 18 de 1873)-, y al cual envió miles de palabras, entre ellas “ahijado” y “sonso”…”

“También disponía Rosas de la obra monumental de Humboldt, de quien tiene recordado el fundador de la universidad de Tucumán, Dr. Juan B. Terán, fue el extranjero que sirvió más abnegadamente a la cultura de América, porque ha catalogado su riqueza natural, revelando su geografía, inquirido profundamente su pasado y su espíritu y descripto su suelo en páginas de belleza insuperable."

“El solo libro de Alejandro de Humboldt en las manos pulcras del General Rosas –como la página literaria que exhumo-, plantea para la revisión del juicio y la penetración psicológica del soberbio trozo de mármol pentélico que es él, un interrogante de no difícil solución; abre los caminos a su intimidad, que se ha dicho sin paisajes ni encantos morales. Con razón pudo estampar Ricardo Rojas, en “Los Proscriptos”;  (3) “la bibliografía,  inspirada por su personalidad o su época, es tan copiosa como la del mismo período emancipador, y sin embargo, Rosas continúa siendo un enigma en nuestra historia. A medida que se le estudia, más parece velársenos su secreto. Para unos fue un monstruo, para otros un héroe”.

“A su turno, Arturo Capdevila, “por imposición a su amor a la patria” –así lo tiene estampado- abomina de Rosas y de toda su época; y, contraste terrible, por amor a esa misma dulce Patria, el Libertador San Martín glorificó “al tirano” legándole el sable corvo de Chacabuco y Maipú”.

“Por eso seguirá siendo actual, para los que se impresionan con la voz de los grandes poetas, la legendaria pregunta de Pilatos a Jesús: ¿Quid est veritas?”.

“Dardo Corvalán Mendilaharzu, en Buenos Aires, Julio de 1933”.



(1) Este trabajo del doctor Dardo Corvalán Mendilaharzu, fue publicado en el Cuaderno de Cultura Histórica, de julio de 1933, Buenos Aires. Estos Cuadernos eran sostenidos por varios contribuyentes, siendo el más importante el Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas que publicaba un tomo de su REVISTA de manera semestral. Mensualmente se publicaban donde se podía los Cuadernos que mencionamos.

El cuento en cuestión, además de en este CUADERNO DE CULTURA HISTÓRICA, simultáneamente, se publicó el mismo 7 de julio de 1933 en la Revista El Hogar  en sus páginas 20 a 24, por supuesto por gestión de Corvalán Mendilaharzu. El mismo será reproducido en la SEGUNDA PARTE de este trabajo por razones de espacio en la diagramación.

(2) Llama la atención que tremenda burrada haya sido argumentada por Manuel Bilbao de la manera peyorativa que lo hace refiriéndose a los diccionarios. Con tal de escribir mal de Rosas cualquier cosa es buena. Seguramente el mismo Bilbao se habrá definido en su momento como enciclopedista, escuela de gran vigencia en el siglo 18. No habrá reparado que los diccionarios son el ejemplar más pequeño y sucinto de las enciclopedias que son la expresión del enciclopedismo, movimiento filosófico y pedagógico originado por Diderot y d´Alembert. Son producto de esta concepción, sobresaliendo sobre otras,  las excepcionales enciclopedias francesa,   británica y castellana   L`Encyclopédie ou Diccionnaire raisonné des sciences, des arts et de métiers, de 17 volúmenes, editados bajo la dirección de Denis Diderot y de Jean le Rond d´Alaembert. La  Encyclopædia Britannica que se edita entre 1768 y 1900 en Gran Bretaña y desde 1901 hasta ahora en los Estados Unidos, finalizando su publicación en papel el 13 de marzo de este año 2012, habiendo alcanzado los 62 volúmenes. Y en nuestra lengua, en el siglo 20, las  tres versiones de la Enciclopedia Universal Ilustrada, la primera editada por Espasa Calpe S.A. Editores (112 tomos) la segunda edición de J. Espasa e Hijos (116 tomos) y la tercera por Hijos de José Espasa, que con anuarios y actualizaciones, llegó a los 122 tomos.  De todo esto el señor Manuel Bilbao se burla para poder burlarse de Rosas.  

Los hermanos Bilbao, chilenos ambos, llegan a nuestro país, mitad por ser   exiliados y mitad corridos por los acreedores. Se destacaron en nuestro medio por su  virulencia contra el federalismo y el rosismo, por supuesto después de 1852. Manuel Bilbao Barquín, nacido en Santiago de Chile el 26 de marzo de 1827 fallece en Buenos Aires el 14 de agosto de 1895. Francisco Bilbao Barquín, nace en Santiago de Chile el 19 de enero de 1823 y fallece en Buenos Aires el 18 de marzo de 1885. Ambos pertenecieron a la Gran Logia de Chile y en nuestro país integraron la masonería de manera relevante y permanente. Es evidente que esta alineación ideológica marcó la actuación desarrollada en nuestro medio, cosa que no habilita para escribir –reitero-  cualquier burrada contra los diccionarios de nuestra lengua castellana. Es verdad que el doctor Corvalán Mendilaharzu -mucho más educado que el suscripto- lo denomina en este trabajo como un: “!Sangriento disparate!”.

(3) “Los Proscriptos”. Se trata de la denominación de los Volúmenes V y VI de la Historia de la Literatura Argentina, Ensayo Filosófico sobre la evolución de la cultura en el plata, de Ricardo Rojas, Editorial Guillermo Kraft Limitada, Buenos Aires, 10 de octubre de 1957.






sábado, 24 de noviembre de 2012


NO NOS QUITEN LA BANDERA
 Por: Contador Público Nacional Carlos Andrés Ortiz
Los símbolos tienen su gran importancia, y por representar valores superiores o incluso supremos, deben ser respetados por extraños, así como cabe la férrea defensa por quienes nos sentimos identificados, comprendidos e incluso cobijados por la sumatoria de esencialidades que resumen.
Bastante trabajo, luchas y sangre costó definir y mantener la enseña patria, cuyo diseño tuvo variaciones sobre la idea básica creada por la inspiración patriótica de ese grande que fue Manual Belgrano.
En aquellos tumultuosos años en los que se forjaba la identidad argentina enfrentando ataques desde afuera y de adentro; con mucha lógica Don Juan Manuel de Rosas, le adosó una  franja transversal en diagonal,  de fuerte rojo punzó, como símbolo del federalismo, que el posterior triunfo de los unitarios portuarios logró no solo eliminar, sino también borrar de los libros de historia del mitrismo academicista. Algunos con cerradas anteojeras o escasos conocimientos históricos, le asignan significados “subversivos” a alguna bandera de la Confederación Argentina, de aquellos años rosistas, que por ahí aflora de tanto en tanto, con su desafiante rojo punzó federal, que sobrevive en algunas banderas provinciales.
No hace mucho se borró la absurda diferenciación, que prohibía o limitaba a civiles y particulares, tener en los hogares o en sitios no públicos, la bandera completa, sin el esplendoroso sol de múltiples rayos que es el hermoso detalle central de nuestra bandera.
Hace relativamente poco tiempo, el escritor marxista José Pablo Feinmann, tuvo la –cuanto menos- muy desafortunada idea de proponer cambiar el sol radiante por el pañuelo de las madres de Plaza de Mayo. Por suerte ese “globo de ensayo” no obtuvo repercusión favorable, y parece que fue relegado, esperemos que definitivamente.
Recientemente, por iniciativa del Consejo Escolar, en Almirante Brown, provincia de Buenos Aires, se dispuso que junto a la enseña patria argentina, se alce también la bandera llamada whipala, que representa a los llamados pueblos originarios, además de otras representaciones que se le adosan al mismo símbolo. Incluso en forma tal vez casual, en varios medios fue distribuida una foto, en la cual el símbolo del divisionismo (que en verdad es el rol de la whipala), se ubica muy por encima de nuestra Bandera Nacional. ¡Y se sabe que simbólicamente, lo que se ubica arriba, es lo que se considera principal, o más importante! Cuanto menos muy desafortunadas acciones, sin duda.
La Bandera Nacional es única, nos representa a todos los argentinos, sin distinciones de razas ni procedencias ni sectores socio – económicos, ni diferenciaciones geográficas. Es válida y soberana, tanto en este extremo nordeste argentino de tierra colorada, como en la puna jujeña, en los montes del impenetrable chaqueño, en los majestuosos Andes desde Tierra Del Fuego a Salta, en las vastedades pampeanas y patagónicas, en nuestras extensas costas marítimas, en el Mar Argentino, y la Antártida Argentina.
Por eso, no solo es redundante utilizar otra bandera, pues el sector que dice representar (el de los “originarios”) está claramente incluido en el todo argentino.
Por otra parte, ¿dónde estaría el supuesto “límite” entre “originarios” y “no originarios”, si –afortunadamente- el crisol de razas que es Argentina posibilitó un mestizaje casi infinito, que por cierto continúa entremezclando nuestros orígenes, en un proceso sin castas ni odiosas separaciones. ¿Cuántas “damas paquetas” de la vetusta oligarquía –clasista y muchas veces absurdamente racista-, se horrorizarían si una prueba de ADN demostrara que corren pizcas de sangre africana por sus venas; y cuantos fanatizados ultra indigenistas no se detienen a analizar que varios de ellos no solo portan apellidos hispánicos –de los que tanto reniegan-, sino también seguramente en sus orígenes se entremezclan fuertemente criollos –descendientes de españoles- o tal vez incluso nórdicos de antepasados no solo bárbaros, sino también incoherentemente racistas?
Mucha gente inocente y bien intencionada, honestamente dolida por las injusticias sociales que marginaron social y económicamente a muchos argentinos, se suman voluntariosamente al fervoroso indigenismo, que tan rápidamente está tornando a violentas posiciones ultras, con lo cual terminan siendo agentes de odios infinitos y promotores de tajantes divisiones sociales y culturales de Argentina.
Ese mensaje de instauración de odios “al sistema” y de fogoneos de resentimientos sin límites, lamentablemente es transmitido por mensajeros del anarquismo más ultramontano, que se entremezcla con preconceptos y metodologías marxistas y gramscianas, con lo cual los esfuerzos de los bienintencionados pasan a ser usados por los activistas de la división nacional.
Lamentablemente, muchos que no solo aceptan sino que impulsan al indigenismo a ultranza, el cual adquiere caracteres de insidioso divisionismo cultural y de instauración de un muy particular “racismo al revés”, con el cual en vez de integrar efectivamente a todos, respetando culturas pero incluyendo a todos en la impronta de la argentinidad, se busca profundizar cerrados grupos cargados de odios hacia “los no originarios”, sembrando las condiciones que de profundizarse crearán profundas divisiones internas, en un accionar que no solo es muy afín a los intereses del Grupo de los Siete (G 7), y en particular de Gran Bretaña, sino que también es fogoneado y financiado por el vetusto pero agresivo imperio, que hasta promueve grupos “indigenistas” con sedes e integrantes británicos, como por ejemplo Mapuche Nation, con base en Bristol.
Para incautos o no avisados, puede parecer alarmista o excesivo, pero las metodologías de las guerras blandas, utilizan intensamente a ONGs de diversos tipos, a las que no curiosamente se pliegan con fervor muchos militantes del neomarxismo y otros “odiadores sociales crónicos” que encuentran allí donde canalizar sus corrosivos sentimientos, codo a codo con mercenarios, e infaltables colaboradores de buena fe que no se percatan de ser usados.
A los que consideren con desdén la importancia de afirmar la Bandera Nacional sin símbolos que la menosprecien o desnaturalicen, adviértase que no es casual en tantas películas de EEUU que nos instalan en la TV, siempre aparece muy visiblemente el símbolo de barras y estrellas, como parte de la reafirmación cultural planetaria del “Tío Sam”.
Y a quienes minusvaloricen los símbolos, les propongo pensar cuan ofensivo sería por ejemplo, para un cristiano, un judío o un musulmán, que menosprecien o les prohíban usar la Cruz, la Estrella de David o la Medialuna Islámica, respectivamente.
Respeto, integración y tolerancia, e incluso amor fraterno; pero rigurosa reafirmación única en su ámbito, de los Símbolos Nacionales Argentinos.





domingo, 11 de noviembre de 2012


GRANDES PROTAGONISTAS DE NUESTRA HISTORIA – Gral.  Dr. Manuel Belgrano. 

(La transición entre la Batalla de Tucumán y la de Salta) 

Por: Licenciado Jorge Nelson Poma. 

Es evidente que la Batalla decisiva de toda la Guerra de la Independencia o como algunos autores la denominan como una Guerra Civil (1) por reconocer a la Corona Española o no, al fin y al cabo también fue la búsqueda de la Independencia. 

¿Pero, alguna vez nos preguntamos sobre esos espacios oscuros o grises en nuestra historia y de nuestros Próceres Por ejemplo a que se dedico el Caudillo de Tucumán luego de la milagrosa Gran Victoria de Tucumán hasta Salta? ¿Los señores lectores que opinan al respecto? ¿Sólo esperaban tomando mate que llegara el 20 de febrero para combatir en Salta? o que se hacía entonces, pensemos y vamos a investigar. 

Es exactamente eso que pensamos todos: “Educación”, nuestros queridos y valientes Guachos Guerreros luchaban por la supervivencia y ponían todo su valor a vencer o morir a lanza y boleadoras, sin entrenamiento alguno. ¿Como mejorar su Ejército en todos los aspectos como la vestimenta, la alimentación, el armamento, por sobre todo la educación militar o adiestramiento?  

Nuestro Héroe ahora más que nunca tenía que pensar como continuar las acciones, de hecho que de haber tenido una fuerza preparada, disciplinada, logísticamente bien sostenida, con el apoyo político apropiado, etc., sin duda le hubiera impulsado continuidad al éxito logrado, como lo indica el Arte de la Guerra y él lo sabía por haberse autoeducado en estas artes de las cuales se sabía débil aún. 

“… pues estamos enseñando a los vencedores del 24 de septiembre, si es posible decirlo, los rudimentos de sus obligaciones.” Informaba Belgrano al Gobierno el 4 de octubre de 1812. 

Mientras Tristán se fortalecía en Salta, nuestro líder debía meditar en soledad todas las posibilidades del devenir, interrogantes como: quedaría Tristán en Salta o contraatacaría? Vendrían tropas enemigas de otros lugares o estarían aisladas? Pero mientras tanto ganaba tiempo en Educación y Logística, factores esenciales para una buena batalla. Cerebral verdad?  

Pero no sólo debía observar o atender el crecimiento de su Ejército, también debía conocer la actividad de los (reales y leales) realistas, especialmente de su “amigo” Tristán y Goyeneche, ambos peruanos (1) entonces interfería su correspondencia o la obtenía no se como pero la conseguía, tal vez tenía un infiltrado o “compraba” por así llamarlo a alguien.    

Conocida la correspondencia entre sus “amigos” peruanos, el Caudillo de Tucumán los invitaba a pensar que tanto él como su Ejército tenían honor y no eran una horda de salvajes ni nada por el estilo, no sé si quería justificarse de alguna manera, por el contrario, creo que quería ganar tiempo para prepararse y buscaba la paz y la armonía, mejor expresado deseaba obtener una completa victoria sin enfrentamiento, Sun Tzu en el Arte de la Guerra sostenía que “. . . el general mas afortunado es el que logra sus propósitos sin combatir.”  (2)

“… que no soy infame, que no soy el más perverso de los hombres, como VS (3)  y mi amigo Pío me pintan en sus mutuas correspondencias y papeles que tengo en mis manos: soy hombre de bien, fiel amante de mi Patria y . . .las armas que mando no son despreciables y que en lo sucesivo demostrarán. … que las distingue el honor y el valor protegidos por el Todopoderoso de un modo muy visible …  los malvados creerán que me haya llenado de alegría al ver que el Omnipotente me haya protegido; no ha sido así: y no puedo traer a la memoria la acción, sin llenarme de congoja por la efusión de sangre entre hermanos.”  

Manuel Belgrano a Goyeneche el 18 de octubre de 1812 en la búsqueda de un entendimiento y evitar derramamiento de sangre, pero también atemorizarlos entiendo, disuadirlos. Es la teoría estratégica de “Quemar los puentes” que quedan detrás nuestro para que el enemigo sepa que no vamos a retroceder, vale decir, Belgrano les demuestra que está dispuesto a todo por la Patria. (2)

Trata de seducir a Goyeneche y su entorno a adherir a la Causa de Mayo cuando en su correspondencia le sugiere:  
“Quiera el Todopoderoso mover el corazón de VS como se lo suplico y podamos dar a la Patria un día de gloria verdadera.”  (3) (4). 

Luego de alrededor de treinta días de intentos por todos los medios posibles de movilizar o ablandar el corazón de los reales y leales, el Caudillo de Tucumán pierde toda esperanza de paz al obtener información que le va indicando que ninguno de sus “amigos” peruanos va a ceder y menos adherir a la Causa de Mayo, entonces extiende una Proclama el 13 de noviembre de 1812:  

“¡A las armas! Preparaos a seguir el bravo ejército que tengo el honor de mandar … Los momentos de la salida del ejército se acercan, y ya veo las pruebas de vuestro heroico patriotismo ...  El Dios de los Ejércitos, por la intercesión de Nuestra Madre de Mercedes, está con nosotros y va a mostrarnos cuanto protege nuestra justa causa, y que su mano divina es la que dirige nuestras acciones.”  

Proclama que dirige a los valerosos del Pueblo de Tucumán, el “Jardín de la República”, sin la Batalla de Tucumán, esa jugada magistral de su desobediencia y ese milagro (la manga de langostas) no existiría la Independencia de Argentina. (5)  

También esta Proclama invita para fortalecer la educación y todo tipo de apoyo: combativo y logístico, pero principalmente político, arrancar los temores de cualquier lugar y jerarquía, como también para que tenga resonancia en Buenos Aires, el principal foco de inseguridad o desinterés, tal vez especulación por lo que ocurriría en España o el envío de refuerzos a Montevideo desde la Península Ibérica, tal como ya lo había advertido nuestro líder y que mencionáramos en el artículo anterior. 

Tenemos que incrementar las habilidades y destrezas de nuestro Ejército Victorioso, tenemos que incrementar su estado de ánimo y disciplina, tenemos que educar en la idea de una Patria Libre y Soberana, sin ataduras a ningún poder de la tierra, son los pensamientos que correrían por el inquieto Belgrano, al que bien le cabe, parafraseando a San Agustín, “Y mi corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti.” 

Si nos colocamos en las botas de Belgrano, que haríamos o pensaríamos, que responsabilidad tenemos en nuestras espaldas o mochilas al decir de un soldado como el Caudillo de Tucumán, acá no nos interesa decir de civiles o militares ni diferencia alguna, nuestras expresiones al hablar de Belgrano es la pura simbiosis de civiles, militares y eclesiásticos (Gral. – Dr. – Fe en Dios), ¿pensaron eso alguna vez? Interesante observación que deberíamos trasladar al Siglo XXI. 

Sólo nos queda un mes y medio antes de la partida a Salta en la búsqueda de la Libertad, seguimos educando y creciendo como ejército, aún no estamos en las mejores condiciones de combatir, necesitamos tiempo de preparación, tiempo de adiestramiento y disciplina. 

Ahora presiona Buenos Aires a que el General continúe la campaña sobre Salta, pero la prudencia no temor de nuestro Héroe lo retiene unos días más, él cree que los primeros días de enero podrían ser los apropiados, para completar el nivel educativo y logístico que deseaba para el Ejército de la Independencia, cada paso debía ser cerebralmente dado y no iba a ser presuroso y torpe porque lo apure quien sea. 

Además el sabía sobre el impacto atroz que produjo en el lado opuesto o fieles a la realeza. Sabía lo que se comentaba, poseía muy buena y abundante información, no podemos saber documentadamente como la obtenía pero imaginamos que habría distribuido inteligentemente un dispositivo apropiado incluso dentro de las filas tristanianas   

“En fin, haré cuanto esté a mi alcance, e iré a buscar el enemigo, sea como fuere, con la esperanza que la Divina Providencia empeñada en proteger nuestra causa nos proporcione las ventajas que necesita la Patria  (4) 

Nos preguntamos cuanto tardaría una correspondencia llegar desde Tucumán a Buenos Aires y viceversa, a 10 km x hora unos 1500 km equivale a 150 hs sin detenerse, vale decir, entre 6 y 7 días a caballo sin dormir ni descansar y otro tanto de regreso, nos lleva a pensar en un entendimiento cada 15 días como mínimo. 

También intercambiaba asiduamente correspondencia con el Brigadier General de los Ejércitos de la Patria, como el solía llamar a Cornelio Saavedra, destituido y preso en San Juan, a quien nuestro Prócer mantenía su fidelidad. (8) 

Gral. Dr. Manuel del Corazón de Jesús Belgrano: que hombre maravilloso, intrépido, valiente, prudente, persistente, transparente, bien hombrecito, no como algunos quisieron denigrar su figura sólo por los cuadros con su vestimenta de la época, es más, que sepamos tuvo dos hijos probados: una hija en Tucumán en vísperas de la Declaración de la Independencia y un varón que adoptara Juan Manuel de Rosas, “Pedro Pablo Rosas y Belgrano, hijo primogénito del Creador de la Bandera” es el Título del Libro cuya autoría es del General Isaías García Enciso. (6)

Ya contamos con 3.000 hombres transformados en soldados a fuerza de educación y logística. Educación por la perseverancia y astucia de Belgrano y sus principales colaboradores impulsaron. Logística por la apropiación de las armas y demás enseres bélicos obtenidos de las tropas de Pío como así también de cierta ayuda finalmente recibida desde Buenos Aires. 

La partida es inminente, comienza el año 1813, con el liderazgo de Nuestra Señora de las Mercedes “La Virgen Generala” y la Insignia Nacional de ese momento aún no aprobada, inicia su marcha para la búsqueda y eliminación definitiva de nuestra Amada Patria Argentina de ese enemigo que no sabía que, El Caudillo de Tucumán o parafraseando al Dr. Ricardo Elorza Villamayor inicia esa parte de la marcha de más de 10.000 km de toda su Campaña o “Epopeya de Centauros”, había transformado a esos “Gauchos Guerreros” en un Ejército disciplinado y dispuesto a dar el amor más grande que se puede dar a nuestra Patria, la propia vida para que otros vivan mejor. “No existe amor más grande que dar la vida por los amigos”. Jesús. 

Nuestra Bandera Nacional, Bendecida por el canónigo Gorriti en la Catedral de San Salvador de Jujuy y jurada en el Río Pasaje hoy Río Juramento que se llama así precisamente por ese hecho: el Juramento, presiden todo acto. Hoy esa Bandera se encuentra en la casa de Gobierno de la Provincia de Jujuy en el Salón de las Banderas. (7)

Ya la campaña ha sido lanzada sin retorno, no habrá un nuevo éxodo, la Patria está en peligro nuestro valor podrá salvarla, tal vez estos valores fueron la inspiración posterior para afirmar que: Cuando la patria esta en peligro todo está permitido,    excepto, no defenderla.” San Martín.   

Finalizamos esta transición meditando sobre la importancia de volver a los Valores Belgranianos que es volver a la Ética y sus principios o virtudes (8), aquello que nos hará libres de verdad, libres de toda dependencia extranjera, libres de toda forma de manipulación con sus famosos Perduellis y tantas cosas por hacer que nos quedan para nuestra Segunda Independencia, sin intromisiones en política partidaria ni ideología alguna de mi parte y por nuestra Amada Patria Argentina con nuestra Celeste y Blanca flameando a los cuatro vientos, esperando habernos acercado en este camino en la búsqueda de la verdad y sin ser el dueño de la misma saludo a todos cordialmente. 

(1) En los hechos, España no estuvo en condiciones de enviar tropas a América hasta después de la derrota de Napoleón, por lo que toda la primera etapa de la Guerra de la Independencia (nuestra y del resto de Hispanoamérica) fue en realidad una Guerra Civil en la que se enfrentaban americanos leales al Rey (Realistas) con otros americanos que querían la independencia (Patriotas). Por ejemplo el Brigadier General Pío Tristán  (derrotado en Tucumán) era peruano y había sido compañero de estudios de Manuel Belgrano en la Universidad de Salamanca. Otro destacado jefe realista, el General Goyeneche, también era peruano y de la misma ciudad que Tristán (Arequipa). Este hecho hasta se ve reflejado en la película “La Guerra Gaucha”, donde el teniente “realista” que interpreta Ángel Magaña, en realidad es un criollo leal al Rey. Elvio Santarrosa – Comentarios al Artículo El Caudillo de Tucumán del Lic. Jorge Nelson Poma.
(2) Belgrano era un intelectual, valiente en los escritos y con las armas también, alguien puede afirmar que no sabía conducir una guerra? No lo creo. Además que una guerra no sólo son las armas, existen otros medios tal vez más efectivos como la diplomacia, la economía, la propaganda, la astucia, las guerras blandas, la psicosocial y muchas más. Los abogados estudial a Sun Tzu, Maquiavelo y otros pensadores que tienen grandes espacios dedicados al arte de la guerra. 
(3) Vuestra Señoría. 
(4) Archivo General de la Nación. 
(6) El Dr. Ricardo Elorza Villamayor lo menciona en su libro citado al pié en la página 138. 
(7) El Emblema Nacional que guiaba al Pueblo y Ejército unidos en la búsqueda de la Libertad, era la 2da Bandera Nacional creada por Belgrano que hoy luce con orgullo en el Salón de las Banderas en la Casa de Gobierno en San Salvador de Jujuy. La 1ra fue con la que represento a la Campaña del Paraguay en  1810 y cuyos colores hoy los heredara la Provincia de Misiones. Y la 3ra y definitiva fue la aprobada por la Asamblea del Año XIII Jurada y Heredada en custodia  en el Monumento a la Bandera en Rosario – Santa Fe. 
(8) Entiendo que Cornelio Saavedra fue el primer Presidente de los Argentinos y no sé porque lo colocan a Rivadavia como el 1er Presidente, creo que él mismo se autodefinió 1er presidente. Un verdadero “Infame Traidor a la Patria” y fiel súbdito de su “Graciosa Majestad Británica”. Hasta el Sillón presidencial lo llaman “El Sillón de Rivadavia”, también los niños que van a su colegio se le infunde subliminalmente la adhesión involuntaria a colocar en el pedestal a Rivadavia porque cada vez que abren su carpeta ven los repuestos Rivadavia y hay mil etcéteras más. 
(9) Ética: del Latín es asociado con lo moral, pero lo moral es variable, Maquiavelo tenía una moral a pesar de sus siniestras manipulaciones. Pero indagando en el Griego arribamos a la maravillosa significación que Ética refiere al Bien Supremo de todas las cosas en la tierra no en el Cielo porque se referiría a Dios. 

FUENTE DE CONSULTA: conclusiones propias derivadas de las siguientes piezas bibliográficas: 

La Virgen Generala – Padre Cayetano Bruno – Editorial APIS – Rosario – Argentina – 1954. 
Documentos varios del Archivo General de la Nación. 
Manuel Lizondo Borda - Instituto Nacional Belgraniano – Buenos Aires – Argentina - 1995. 
El Arte de la GuerraSun Tzu – Centro Editor de Cultura – Buenos Aires – Argentina – 2007. 
Grandes Obras del Pensamiento - El Arte de la Guerra – Nicolás Maquiavelo – Editorial Losada – Buenos Aires – Argentina – 2008. 
El Príncipe – Nicolás Maquiavelo –  Editorial BEEME – Buenos Aires - Argentina – 2008. 
Vicente Eduardo Cicarelli - Belgrano y la Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil –  Editorial Colegio de Abogados de San Salvador de Jujuy – Argentina – 2002. 
Dr. Ricardo Elorza Villamayor - Manuel Belgrano – Líder, Ideólogo y Combatiente de la Revolución – Ediciones Fabro – Buenos Aires – Argentina – 2012. 
Internet. 


martes, 30 de octubre de 2012

Carlos Andrés Ortiz


ROCA Y LA DEMONIZACIÓN DE LOS ANARCO - MARXISTAS INDIGENISTAS

Por: CPN Carlos Andrés Ortiz. Investigador de temas económicos y geopolíticos.
El dos veces presidente constitucional Julio Argentino Roca, fue elegido como blanco de la demonización sistemática por parte de la “intelligentzia” que responde a las vertientes anarquistas, marxistas, y otros “progresistas” varios; sectores a la vez muy influenciados por grupos y activistas del ultra indigenismo.
Jauretche –que conocía mucho de la colonización cultural y sus múltiples acciones-, utilizó con ironía el concepto de “intelligentzia” para englobar a diversos intelectuales y pseudo intelectuales que desde siempre estuvieron lejos de entender la REALIDAD NACIONAL, pero que han sido presurosos y fervientes repetidores de cuanta “opinión políticamente correcta”  emana de las usinas de difusión, las cuales no por casualidad son manejadas o están fuertemente influidas por  los factores del poder transnacional.
Por caso, esos fervorosos y usualmente muy agresivos difusores del ultra indigenismo, se niegan a reconocer que esas corrosivas acciones socio culturales, tendientes a fomentar odios y divisiones internas insalvables, están siendo activamente fogoneadas por diversas ONGs transnacionales, detrás de las cuales se advierte el accionar de Gran Bretaña y otras potencias del G 7. Con ello, esas perversas acciones buscan debilitarnos, como paso previo a lograr la nueva balcanización de nuestros Estados Nacionales, prefabricando mañosos e inexistentes “Estados” montados sobre pueblos indígenas, que con toda lógica habían sido incorporados a nuestros respectivos Estados Nacionales, en muchos casos con totales o muy buenas integraciones, tal como puede constatarse en prácticamente toda América Latina, mayoritariamente conformada por población surgida del pacífico mestizaje, verdadero crisol de nuevas variantes de la raza humana.
Como voceros mayores de esas acciones de inoculación de odios insalvables, y de prefabricación de interpretaciones históricas fuertemente sesgadas a los corrosivos dogmas del anarquismo y del marxismo (pretendidamente instalados como “verdades supremas”  de interpretaciones socio – históricas), se advierte el constante accionar de muy publicitados voceros de esos pensamientos, como O. Bayer y J. P. Feinmann.  Uno de los hechos difíciles de explicar es el grado de difusión del que gozan, siendo que objetivamente sus prédicas se dan de bruces con la Política Económica de claro corte neokeynesiano – desarrollista, ejecutadas en Argentina desde 2003 (e incluso poco antes), con orientaciones político – económicas que pueden calificarse como fuertemente heterodoxas, pero de ningún modo marxistas y menos aún  anarquistas.
Esas acciones de fogoneo a ultranza del indigenismo fundamentalista, además de buscar claramente la disolución nacional, al promover divisiones insalvables como pasos previos a fragmentar nuestra unidad político – territorial, están a la vez promoviendo un curioso “racismo inverso”, inoculando odios viscerales en contra de “lo diferente” a lo “originario”, montándose al efecto en mentiras y distorsiones históricas groseras, como la referente a los mapuches, que de “originarios” no tienen nada, pues han sido invasores que llegaron al territorio argentino mucho después de estar fuertemente instalados los criollos (hijos de españoles nacidos acá), y los múltiples mestizajes, que por lo general se dieron espontáneamente, en paz, e integrando fuertemente a pobladores de diversos orígenes, incluyendo en ello a gringos de diferentes orígenes, que desde los años de Don Juan Manuel ya se habían incorporado a la vida nacional en cantidades relativamente considerables.
 Otra de las distorsiones históricas es la construcción de la “leyenda negra” de la colonización española, omitiéndose adrede los factores positivos de esa notable epopeya histórica, posiblemente sin parangón en la Historia Mundial. Se omite mencionar, y mucho menos analizar, la gigantesca construcción del espacio geopolítico latinoamericano, único en el mundo por la notable unidad cultural dentro de la diversidad de nuestras particularidades nacionales, en un espacio geográfico que si se consolida pasará a ser el más extenso bloque político – cultural – económico del mundo, superando en su extensión incluso a la gigantesca Rusia bicontinental.
No existe en el mundo ninguna otra mega región, con semejante fortísima ligazón histórico – cultural, fruto de nuestra historia en común, lengua única con la cual podemos entendernos entre nosotros (considerando al  portugués como una derivación del castellano), y una religión en común –el catolicismo-, herencia hispánica transmisora a su vez del patrimonio religioso romano-ecuménico, que obra como sólido pegamento de la identidad cultural latinoamericana. Expresado esto con respeto a otros credos.
Curiosamente esos fervorosos fogoneros del  ultra indigenismo, omiten que el español  vino con  expresas indicaciones de integrarse a las poblaciones nativas, y que los nativos y los mestizos fueron considerados súbditos de la corona en pie de igualdad con los españoles peninsulares, durante la dinastía de los Habsburgos, cambiando ello con los afrancesados Borbones. Incluso muchos de los mestizos alcanzaron posiciones de preeminencia cultural y social, al estar integrados en total igualdad con los peninsulares.
Muy distinto fue el accionar de ingleses y franceses en América Del Norte, imbuidos del racismo determinista del calvinismo, que buscó la exterminación de la población originaria, y que hasta hoy no la integró a su fuertemente racista cultura. Esos mismos que hasta los años ’60 segregaban a  los negros, que hoy desprecian a los “latinos” (léase latinoamericanos con rasgos indígenas, muchas veces también con ancestros negros).
En ese contexto general, omitido en los análisis por sociólogos “progresistas”, periodistas superficiales o acomodaticios, y otros fogoneros del  divisionismo corrosivo y profundo; no pueden sorprender  las acciones de brutal patoterismo político-cultural, perpetradas por los que quieren imponernos a la fuerza el odio al dos veces Presidente Constitucional, General  Roca, llevando a cabo incluso brutales acciones de pretendidos derribos de monumentos, pintadas y agresiones diversas, que de “democráticas” precisamente no tienen nada, y si en cambio mucho de aplicación práctica de los “manuales de procedimiento” de Gramsci  y otros odiadores consuetudinarios.
No es nuevo ni casual tampoco, que los “progresistas” del marxismo, anarquismo y similares, hagan causa común con los poderes imperiales de fuerte impronta liberal, pues ya lo hicieron muchas veces, como en la vergonzosa y muy cipaya Unión Democrática de 1945/6, cuando comandados por el embajador norteamericano Spruille Braden, se alinearon comunistas, sociales, y otros “democráticos” a los que siempre el pueblo les resultó extraño y molesto, incluso despreciable. “Progresistas” de pico para afuera, elitistas en los hechos; y todos ellos fuertemente antinacionales.         
Comparaciones amañadas y fuera de la realidad y del contexto histórico, como las realizadas  por Carlos Del Frade, poniendo como similares a Roca y a Videla, muestran el sesgo tergiversado que fuera de toda lógica, pretende demonizar a Roca al compararlo con una figura execrable como la de Jorge R. Videla, pasando por alto “nimiedades” como las siguientes.
Videla fue un usurpador del poder, y comandó la primera etapa de un gobierno claramente destructivo, antinacional y entreguista del patrimonio nacional. Roca fue dos veces Presidente Constitucional, elegido en elecciones tal como se hacían en esos años. A su modo se consideró un patriota, y obró como tal. Enfrentó a los malones armados desde Chile (que no eran “carmelitas descalzas”), e incorporó La Patagonia a Argentina. Luego promovió la ocupación efectiva del Gran Chaco Argentino, a la vez que detuvo el expansionismo brasileño en Misiones. Fue dentro de los cánones de esa época, un gobierno progresista, y tuvo el mérito de crear el Ejército Argentino, entre otras acciones de consolidación institucional.
Claramente Videla concibió a Argentina como un dócil apéndice de EEUU, y obró en consecuencia, de acuerdo a la Doctrina de la Seguridad Nacional. Roca, ya sin el criterio de Patria Grande como la concepción de Rosas, se aboco sin embargo a consolidar la totalidad del actual territorio continental de Argentina, muy a diferencia de sus predecesores portuarios.
Videla puso en el poder real a la vieja y retrógrada oligarquía portuaria, sumada a la nueva oligarquía especuladora financiera, buscando retrotraer al país a la vetusta era del país-estancia. Roca de algún modo constituía en su momento la alternativa más progresista, logrando eclipsar al mitrismo, expresión del unitarismo portuario al cual poco pareció interesarle la integridad territorial más allá de los límites de la Pampa Húmeda, o poco más.



viernes, 5 de octubre de 2012


PROBLEMAS CON LOS INDÍGENAS EN LA FRONTERA SUR ENTRE 1814-1820 

Por: Roberto Antonio Lizarazu

Sabemos que entre 1814 y 1820 el Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, se encontraba ejercido por diferentes  Directores de Estado; y que si bien es verdad que sus gobiernos carecieron del apoyo de la gran mayoría de la provincias, por su marcada tendencia centralista, también se debería reconocer que durante ese período se realizaron diferentes campañas con el objeto de asegurar y ampliar la frontera Sur de las provincias comprometidas por el flagelo de los reiterados ataques de distintos grupos indígenas.

Uno de esos intentos fue promovido por Alvear,  durante el transcurso de su fugaz Directorio. Confió en la pericia del coronel Pedro Andrés García, quien ya había trabajado desde 1811 en este aspecto, pero pretendió que los recursos para esta campaña fuesen sostenidos por el Cabildo de Buenos Aires. Por supuesto García recibió apoyo logístico y moral pero nunca recibió un solo peso. A pesar de ello, García conferenció con uno de los dos “ulmenes”  que eran como gobernadores generales que imponían sus dictados en todo el territorio dominado por los indios, y obtuvo franco apoyo para sus planes.

García proyectó una expedición que debía partir en abril de 1815, pero la sublevación de Álvarez Thomas (1) dio por tierra con el proyecto y García terminó confinado en Morón por algunos meses. En 1816 ya en el Directorio de Antonio González Balcarce, Pedro Andrés García y Francisco Javier de Viana, propusieron un proyecto de fortines avanzados, que deberían estar situados en los pasos del Río Colorado. Pero este proyecto no prosperó. Recién se llevó a cabo en la segunda campaña de Juan Manuel de Rosas.

El gobierno de Antonio González Balcarce entendía que se debía defender el área poblada sin aventurarse a realizar avances demasiado profundos que provocaran nuevas complicaciones. Y así fue como por decreto del 6 de diciembre de 1816, se restableció el Regimiento de Blandengues de la Frontera, antiguo cuerpo de caballería ligera creado en 1752 y disuelto en 1810. Como en su primitiva época, debía resguardar el área poblada, desde puestos avanzados de la frontera. Se adoptó el mismo uniforme con la sola variante de azul en las bocamangas en lugar del colorado original. Gorra para el servicio en guarnición, y sombrero de copa alta con penacho blanco y escarapela nacional para el trabajo en campaña. Además eran provistos de recado y bota de potro.

El primer escuadrón de los Blandengues de la Frontera, fue organizado por el coronel Juan Ramón Balcarce, uno de los hermanos menores del Director de Estado Antonio González Balcarce. Esa organización la realizó sobre la base de la 1ª. Compañía de Milicias que se encontraban acantonadas en las cercanías de Kaquel Huincul.  (Una laguna ubicada en el actual Partido de Maipú). Su nuevo destino fue Chascomús y se lo destinó al fuerte que fue reedificado para ese objeto.

El segundo escuadrón que estaba originalmente destinado a fundar un nuevo centro avanzado, que era el Fuerte San Martín, proyectado en la Sierra de Tandíl, en 1817 fue destacado provisoriamente en las instalaciones que habían sido abandonadas por la 1ª Compañía de Milicias, en la laguna de Kaquel Huincul. Se debe observar que solamente se realizó un enroque de tropas y no se avanzó absolutamente nada. Todo seguía igual.

En 1818, ya siendo Director de Estado Juan Martín de Pueyrredón, citó en Buenos Aires a una reunión extraordinaria de autoridades civiles y militares, para tratar de extender la frontera sur. Pero en la misma se desechó la idea por la cual la reunión había sido citada y se llegó a la conclusión que no había posibilidades materiales de ocupar hasta la Sierra de Tandil como se pretendía. Se dejó la fuerza permanente en la laguna de Kaquel Huincul, y se levantó el Fuerte de San Martín, no en Tandil, pero ubicándolo entre Maipú y General Rodríguez. Parece ser que el proyecto de Pueyrredón de avance de la frontera sur, de hecho resultó un evidente retroceso.  Un típico proyecto rivadaviano.

Este fracaso de Pueyrredón, dejó algunas definiciones de la inoperancia estatal sobre la materia,  que merece ser comentada. Es verdad que ante la indefensión por parte de las autoridades, algunos de los pobladores avanzados habían logrado mantenerse, gracias a las periódicas dádivas otorgadas; en armonía y sin malones importantes, en sus incipientes poblados y en sus aislados campos. Pueyrredón mismo, en el informe donde intenta explicar  los inexistentes logros, escribe: “Ellos (los pobladores avanzados) han sabido cultivar tales relaciones con los infieles vecinos, que han recogido el fruto de no ser incomodados por éstos. Así es que semejantes poblaciones son las que constituyen la verdadera línea por su inmediación al lugar del Fuerte, y por la proporción y necesidades que se hallan sus dueños de proteger a éste  (al Fuerte) y a su vez ser protegidos de él”.

Continúa Pueyrredón en su informe: “La  indispensable precisión de consolidar cuanto sea dable toda clase de relaciones con los indígenas de que resultaría un aumento al grado de sociabilidad que ya van éstos adquiriendo, y otras razones políticas y de conveniencia pública,  que no se expresan por demasiado obvias, convencen la necesidad de aumentar los establecimientos  (Los Fuertes) que están avanzados. Además  concediendo tierras a los que quieran dedicarse a la cría de ganados e industria como a la agricultura. Bajo estos principios los individuos que pretendan contraerse a estos ramos de labor, ocurrirán a este Supremo Gobierno a denunciar los terrenos desocupados que pretendan ocupar. Estos serán concedidos en merced, siempre que se cumplan los requisitos mencionados.”

No existe historiador alguno que sepa explicar la suerte corrida por esta iniciativa. El proyecto e informe de Pueyrredón fue enviado al Congreso Nacional a fines de 1817 y votado en 1818. Pero no debemos olvidar que para junio de 1819 Pueyrredón es reemplazado por José Rondeau, que en su segundo período como Director de Estado (9 de junio 1819 al 1 de febrero de 1820) se hace cargo del Poder Ejecutivo.

Como es de rigor Rondeau archivó el proyecto de Pueyrredón y promovió el propio. Considerando como más factible el establecimiento de nuevos fortines se comisionó  esta vez a Juan Francisco Ulloa y al coronel Feliciano Chiclana para la tarea. Estos celebraron una reunión o “parlamento”  con 16 jefes ranqueles, obteniendo el consentimiento para que se llevara a cabo el adelantamiento de la frontera sur.

Mientras tanto por el lado del oeste se buscaba el apoyo de los ranqueles y se designó al brigadier general Martín Rodríguez a que pactara con ellos. El 7 de marzo de 1820, ya en el gobierno de Ildefonso Ramos Mexía (Gobernador desde el 2 de marzo al 20 de junio de 1829) (1) se suscribía un tratado en el campo de Miraflores, propiedad del hacendado Francisco Hermógenes Ramos Mexía, que gozaba de gran ascendiente entre los indios a quienes representaba en el acuerdo (2). A esta reunión de Miraflores concurrieron los caciques Ancalifú, Tucumán y Trirnin, quienes investían la representación de todas las tribus establecidas en el arroyo Chapaleufú y las que acaudillaban Currunquel, Anquepan, Suan, Trintriloncó, Albuné, Lincon, Huletrú, Chañaa, Calfuiyan, Tretue, Pichiloncoy, Cachul y Luiay.

Intentaré resumir algunos artículos del Tratado de Miraflores, que considero más importantes. Por ejemplo en el artículo cuarto se señalaba que: “Se declara por línea divisoria de ambas jurisdicciones  (la Provincia de Buenos Aires y el territorio indígena) el terreno que ocupan en esta frontera los hacendados, sin que en adelante pueda ningún habitante de la provincia de Buenos Aires, internarse más al territorio de los indios.”

En el artículo quinto se obligaba a los indios a “devolver toda la hacienda robada”.  Pero todo quedó en expresiones de deseos y buenas intenciones. Los indios de las 20.000 cabezas de vacunos que se reclamaban, sólo devolvieron 500 y de los 3.000 equinos, ninguno. El artículo octavo que proclamaba la inviolabilidad de las jurisdicciones de ambas partes, nunca fue cumplido por nadie.  

Mencionando las actuaciones sobre este particular durante la gobernación de Ildefonso Ramos Mexía, daremos por terminado este período de los gobiernos de los Directores de Estado. En otro comentario completaremos con lo sucedido durante los gobiernos de los Gobernadores de la Provincia de Buenos Aires, en ejercicio del Poder Ejecutivo.




(1) Los Directores de Estado ejercieron el Poder Ejecutivo desde el 31 de enero de 1814 hasta el 11 de febrero de 1820. A partir del 12 de febrero de 1820 hasta el 7 de febrero de 1826, lo ejercieron los “Gobernadores de la Provincia de Buenos Aires, en ejercicio del poder Ejecutivo Nacional”.  Fueron diez funcionarios y oportunamente detallaremos el tema.

(2) Francisco Hermógenes Ramos Mexía, era hermano del gobernador Ildefonso Ramos Mexía. Adolfo Saldías en su obra Historia de la Confederación Argentina, precisa que Francisco Hermógenes Ramos Mexía fue el primer hacendado en la historia argentina  que compró tierras a los indígenas. En el caso específico de Miraflores, pagó a los indígenas mil pesos fuertes por esa tierra. Manteniendo con ellos excelentes relaciones  permanentemente.

Bibliografía General. Ricardo Levene.  Historia de la Nación Argentina. Desde los Orígenes hasta la Organización Definitiva en 1862. Vol. VI. Primera Sección, Pág. 630 a 646, Librería El Ateneo, Editorial, Buenos Aires, 1962.