La publicación de estos apuntes sobre Historia Argentina, no tienen otra pretensión que prestar ayuda, tanto a estudiantes como a profesores de la materia en cuestión.

Muchos de ellos, simplemente son los apuntes confeccionados por el suscripto, para servir como ayuda memoria en las respectivas clases de los distintos temas que expusiera durante mi práctica en el Profesorado. Me daría por muy satisfecho si sirvieran a otras personas para ese objetivo.

Al finalizar cada apunte, o en el transcurso del mismo texto se puede encontrar la bibliografía correspondiente a los diferentes aspectos mencionados.

Al margen de ello invitaremos a personas que compartan esta metodología, a sumarse con nuevos apuntes de Historia Argentina.




Profesor Roberto Antonio Lizarazu

roberto.lizarazu@hotmail.com



viernes, 20 de septiembre de 2013

HISTÓRICA HAZAÑA DEL CORRENTINO EUDORO BARRIOS

GEOPOLÍTICA: Teoría de la conformación de Autopista Hídrica Paraná – Paraguay y su conexión con: La Cuenca del Amazonas – La Cuenca del Orinoco – La Cuenca del Negro. Su estudio de factibilidad para que toda Sudamérica quede unida por la navegación con el medio más barato y eficiente que se dispone. Hace 60 años un Correntino demuestra esta factibilidad sin recursos y menos tecnología. He aquí una historia.

Licenciado Jorge Nelson Poma.

HISTORICA HAZAÑA - 15.000 Kms  en bote por Sudamérica                                                                                  (Eudoro Barrios, primero en unir en bote a remo desde  Tigre por el  Paraná, Paraguay, Amazonas y Orinoco hasta la isla de Trinidad y Tobago)

 Por los Profesores: GRISELDA R. MAIDANA. y JOSÉ A. MOREYRA de Esquina Corrientes 2013.

INTRODUCCIÓN

Existen personas que llevan en su interior el espíritu de aventuras. Eudoro Barrios nacido en Esquina Provincia de Corrientes, Argentina, también lo tuvo. Definido por su origen  y marcado a fuego por las explicaciones de una maestra en el nivel primario que le habló y señaló  el recorrido  de los ríos de América del Sur, en un mapa,  comenzó a soñar desde chico con esos cursos.
Hablamos de sueños pero estos no pueden estar descolgados de la realidad,  para estas hazañas tiene que existir también temperamento, una gran persuasión, afecto al deporte, desinterés monetario y unas ganas inmensas de conocerlo todo. De echarlos  a andar, pero con certezas plenas.  Los sueños se cumplen cuando hay una proyección hacia el futuro, temple descomunal para concretarlo y la seguridad plena que se está preparado para soportar todo lo que se presenta en ese rumbo desconocido. 
Seguramente otra persona, de cualquier lugar pueda lograrlo, pero no es casualidad que las grandes empresas sean encaradas por correntinos, la lista si la realizamos, puede resultar extensa y harto agobiadora, pero se ha visto en las gestas libertarias, en el deporte, en la última guerra, lo vemos en los isleños de vida curtida y solitaria, en sus formas de afrontar las distintas tormentas, las del Paraná, Corrientes, o las de la vida.
Ignoramos si Barrios tenía conocimiento de la importancia de la unidad latinoamericana, de haberlo sabido, seguramente conocía las ideas, las buenas intenciones, los escritos de Miranda. Lo plasmado por José de San Martín, Bolívar, Sucre aunque esa primera independencia se haya frustrado. Su fallecimiento en 1992 no le permitió conocer lo que vendría poco tiempo después, la derrota del ALCA, el despertar de la conciencia de los pueblos bajo la conducción de líderes actuales que fraguaron el nacimiento del ALBA. Desconocemos si tenía conocimientos acabados de historia o de política, independientemente que así sea, o no, esto no fue óbice para navegar en bote desde el Tigre hasta Trinidad Tobago durante un año y siete meses. Una proeza única en su tipo, nadie lo intentó y constituye todo un hito de unidad, revalorado  pues fue contra la corriente, navegando, pero  en contra. Hoy vemos como grandes hazañas, que sin dudas también lo son, recorridos en lanchas desde Misiones a Buenos Aires en lancha y lo hacen con el acompañamiento de los medios, patrocinadores, y Barrios hizo todo lo contrario, solo, sin apoyos más que el aliento de los que lo veían pasar o lo albergaban, sin grandes difusiones por la época misma, corría el año 1953 y el reconocimiento a nivel nacional llegó muchos años después al ser entrevistado para el diario argentino Clarín.[i]  

EPÍTOME DE SU VIDA

Eudoro barrios nació en la ciudad de Esquina, provincia de Corrientes el 22 de marzo de 1920.  Parte de su niñez y de su adolescencia  transcurrió en el campo de su abuelo Francisco Barrios llamado “Bonanza” en las Cuchillas (lomas) del Departamento de Esquina. Su madre Claudelina y sus hermanos mayores Alcides e Hipólito fueron luego a trabajar a Rosario.
Viajó luego él  a esa ciudad y estudió como Técnico de Radio, y luego viajó a Buenos Aires, aunque nunca se dedicó a ese oficio, sino que priorizó la labor como operario metalúrgico ya que decía, “en la primera Presidencia de Perón sobraba trabajo”.
Trabajó un tiempo en Plaza Huincul, Neuquén para ahorrar lo suficiente para hacer su viaje de aventuras. Luego se casó en 1970 con Julia Godoy, “Coca”, y tuvo dos hijos, Carlos y Silvia. Lamentablemente enviudó en 1990 pero pocos años después su hija le dio una gran alegría cuando nace Yamila, su nieta, y tiene la suerte de llegar a cumplir su sueño de bailar el Vals con ella en su cumpleaños de 15 a la edad de 89 años. En sus últimos años fue un jubilado que pasa sus días rodeado de familiares y amigos que le brindan un cariño sincero. Falleció el jueves 26 de julio de 2012 a los 92 años.

SU AVENTURA

Cuando tenía 33 años, Eudoro que vivía en Villa Bosch, partido de 3 de Febrero inició una travesía en bote desde la Cuenca Del Plata, San Isidro y fijó como meta navegar por los ríos Paraná, Amazonas, el Orinoco y algo de mar  Caribe hasta Llegar a Trinidad Tobago. Parte de su capital lo hizo trabajando en Plaza Huincul, Neuquén en YPF y primeramente fue a trabajar a Rosario Santa fe, donde también concibió en su mente la idea de ir a visitar a su madre hasta orillas del Arroyo Barrancas, en Libertador Dpto. de Esquina navegando por el Paraná en una balsa. El espíritu aventurero ya lo acompañaba. Antes del  viaje que pudo concretar tuvo un intento fallido llegando solamente hasta Asunción.
No tuvo nunca apoyo de instituciones, gobierno o entidades privadas. Hubo intentos anteriores al de él de realizar este recorrido pero todos fracasaron, y se diferencia de los otros intentos pues este fue hecho de manera individual y los que fracasaron eran grupales. Pero lo más importante es el hecho de conseguir concretar esto pero de manera amateur, también  estaba disminuido físicamente ya que uno de sus pulmones funcionaba al cincuenta por ciento porque estuvo enfermo de tuberculosis y logró reponerse.
Tiene debidamente documentado su viaje ya que en cada puesto de Prefectura de cada puerto de cada país que pasaba hacía certificar su paso, además de los recortes de diarios locales que comentaban su hazaña, fotos de los lugares por donde pasaba y recuerdos como hachas, arcos, flecha y otras cosas que le regalaban las autoridades y los nativos.
Tardó un año y medio en llegar a Trinidad, eso fue a fines de 1953 y al volver también fue entrevistado por muchos diarios y revistas como “El Grafico”, “La Razón”, entre otras. Tuvo anécdotas interesantes como comer carne de mono y otras comidas raras, huir de indios hostiles, sufrir malaria hasta casi morir, estar intoxicado por tomar aguas contaminadas al final de su viaje, explorar zonas poco conocidas en esa época, casi perder su bote en el río, entre otras peripecias.

UN AÑO Y SIETE MESES EN BOTE

El 1° de mayo de 1952 salió  nuevamente del Puerto de San Isidro en el “Guaraní”, bote de 4 metros de eslora (largo), 1,20 de manga (ancho) y 0,40 de puntal (alto), remontando el San Antonio, Canal Honda, y Paraná de las Palmas, para seguir luego por el Baradero hasta San Pedro. Desde allí continuó por el Paraná, llegando a Rosario después de diez días de navegación. A los cinco días de su arribo siguió su rumbo  por el Paraná. Al llegar al norte de San Martín, en la provincia de Santa Fe, lo sorprendió la primera tormenta del viaje; pese a sus esfuerzos, el viento y la lluvia no le permitieron avanzar, optando entonces por tirar el bote a la costa, pasando todo ese día bajo el encerado de la lona. Hasta este punto siempre navegó por la margen izquierda, luego por la derecha hasta Diamante porque por ese lado está la barranca de ese lado y hay pueblos del lado de Entre Ríos. Durante esta primera parte del viaje, durmió muchas veces en chozas isleñas, otras en el bote amarrado a la costa.
En la ciudad de Paraná, Entre Ríos, hace visar el rol (hacer firmar el Libro de Actas) y un mes más tarde, después de soportar varias tormentas que retrasan su viaje, arriba a la ciudad de Esquina, Provincia de Corrientes, en la que pasa una semana en compañía de familiares que allí habitan.
De la costa Correntina cruzó el Paraná en Paso de la Patria, arribando a la isla Cerrito en la desembocadura del río Paraguay, donde comenzó a remontarlo en dirección a la boca del Río Bermejo; ese trayecto lo realizó venciendo grandes dificultades, debido a la fuerte correntada en contra, que le exigió el máximo de su vigor para poder avanzar. En Puerto Bermejo, la corriente es tal, que los moradores en varias oportunidades han tenido que reconstruir sus viviendas, en razón a que el terreno socavado por las aguas, produce frecuentes derrumbes.

ARRIBO AL PARAGUAY
Pasando la desembocadura del Bermejo ya la corriente disminuye, permitiéndole avanzar más regularmente; llegó así a Asunción capital del Paraguay. En esta ciudad permaneció alojado 15 días en el astillero de un argentino: Francisco Bernaza, dedicado a la reparación de dos tablas del forro del bote que se habían aflojado, debido a las tormentas que lo sorprendieron en el trayecto. Después de despedirse de los amigos del lugar, continuó rumbo hacia Bahía Negra, siempre en territorio Paraguayo, donde la incredulidad de los lugareños, relacionada con su raid, da lugar a pintorescas anécdotas.
Al llegar a Puerto Murtinho, toca por primera vez suelo Brasileño, continuando hasta Puerto Coimbra, donde se aprecian las ruinas de fortalezas de la época colonial. Siempre por el río Paraguay, arribó a Puerto Esperanza, donde se había construido un puente ferroviario para la línea que une San Pablo (Brasil) con Santa Cruz de las Sierras (Bolivia).
A fines de septiembre llegó a Corumbá, puerto comercial de mucho movimiento; por él salen todos los productos primarios del Matto Grosso. En esta ciudad, una noche estando  durmiendo como tantas en su bote, fue embestido por una chata tripulada por macateros[ii] ocasionándole la rotura de la borda; teniendo que trabajar febrilmente para impedir el hundimiento del bote. Ante tal situación, al día siguiente se presentó ante la Capitanía para solicitar la indemnización correspondiente, a la que no dieron curso, teniendo en consecuencia que abonar íntegramente el importe de los arreglos. Un mes más tarde continuó su  viaje, siempre por el Paraguay.
A partir de la laguna Gaiba, comienza una zona pantanosa, totalmente despoblada, donde las plagas de mosquitos hacen imposible la vida. Esta región está habitada por gran cantidad de carpinchos, siendo también comunes los yacarés. Antes de llegar a San Luis de Cáceres, puerto pintoresco similar al barrio de la Boca en Buenos Aires por sus casas pintadas de varios colores, desemboca el río Jaurus característico por su fuerte correntada, perteneciente a la Cuenca del Plata. Remontó  150 kilómetros llegando a Puerto Esperideao, donde el comercio se reduce a la compra-venta, especialmente de pieles y otros productos de la selva, luego de esta población el río deja de ser navegable.

A  TRAVÉS DE SELVAS Y RÍOS

Por el atraso producido en Puerto Corumbá, llegó en la época de lluvias, que duran de diciembre a febrero. En estos meses la selva se convierte en un inmenso lago del que emergen árboles enormes, entrecruzados por enredaderas y lianas que son albergue de alimañas, víboras, escorpiones, mosquitos, arañas, etc.; los indios en esos meses se retiran a regiones más altas. Hasta principios de marzo, en que las aguas empiezan a bajar, permaneció en Puerto Esperideao, donde debe hacer su primer transporte por tierra hasta Ponte Lacerda ya en la cuenca del Amazonas, pues el Jaurus es el último de los afluentes del Plata. Recién allí comienzan las dificultades del viaje.
Sale de Esperideao, en marzo de 1953, llevando el bote en un carro tirado por bueyes, por una picada abierta en la selva, hasta Ponte Lacerda. En dos oportunidades pierde por poco los animales de tiro, asustados al olfatear los tigres que abundan en la zona. El viaje por tierra duró 12 días, y muchas tuvieron que abrirse camino en la espesura a fuerza de machete, durante este transporte acompañado de nativos, corren el peligro constante de ser atacados por indios que habitan las selvas.[iii]
El transporte por tierra fue entonces conveniente prolongarlo hasta Villa Bella, pues anteriormente el río es casi desconocido y poco navegable; Barrios desistió de esa facilidad, ya que habría perdido un mes más esperando a que se secaran los pantanos producidos por la reciente estación de lluvias, pues el terreno es muy bajo. En esa alternativa, decidió no perder más tiempo y arriesgarse por Ponte Lacerda, que se encuentra en la margen del río Guaporé, ya en la Cuenca del Amazonas. Frente a este poblado el río tiene unos 20 metros de ancho, y está cegado por camalotes y troncos de árboles caídos. La única manera de avanzar es sobre los camalotes, que tienen una resistencia superior al peso de una persona.
Más adelante el río se estrecha, debiendo abrirse paso a fuerza de machete, con gran pérdida de tiempo e ingentes sacrificios. Otro peligro más concurre a dificultar su marcha, los caimanes. Su alimento en esta parte se reduce a patos silvestres, y animales de la selva. El viaje por el río desde Ponte Lacerda hasta Villa Bella, le llevó 10 días. De noche tomó muchas precauciones, ya que los caimanes en la oscuridad se vuelven sumamente peligrosos. Mientras atraviesa los pantanales disminuye el peligro de los indios, ya que éstos habitan las tierras altas. En Villa Bella, permanece un par de días que aprovecha para hacer visar el rol y conocer el lugar. Siempre por el Guaporé siguió hasta el río Cabixis, este viaje resultó harto peligroso, ya que es una zona totalmente abandonada por la civilización, donde sólo se encuentran indios Nambicuaras, que rehuyen todo trato con el blanco, y viven refugiados en la selva de los Parecis. Para evitar los posibles ataques de estos salvajes, remó siempre por la margen izquierda. En esta zona existen grandes cauchales naturales.
Ya en el bajo Guaporé, se ven chozas habitadas por los hombres que se dedican a la explotación de gomas vegetales. A esta altura del viaje se encuentran tanto en la margen boliviana como brasileña pequeños poblados, también se ven las ruinas del Fuerte del Príncipe de Beira –restos de la época colonial- esto poco antes de la confluencia del Mamoré y Guaporé. En esta zona semipoblada, se encuentran algunas reducciones catequizadoras, que tienen la tarea de civilizar a los indios.
Un mes utilizó en unir Villa Bella con Guajará Miní. Región totalmente infectada por la fiebre amarilla y por el mosquito anófeles, causante del paludismo. En este punto debe efectuar un nuevo transporte terrestre del bote, esta vez en tren, hasta Puerto Bello, sobre un recorrido de 364 Km., paralelos al río.[iv] En el viaje  apreció desde el tren la mayoría de los saltos que le impidieran continuar la navegación, ya que algunos llegan a tener 6 metros de altura. Dos días le llevó este viaje, ya que de noche no se marcha en la selva. Hasta Puerto Bello llegan barcos procedentes de Manaos y Belén, que convierten a este lugar en ciudad comercial de gran importancia, esto fue un reencuentro con la civilización para Eudoro Barrios.

YA EN EL AMAZONAS

Por su caudal de agua, el Amazonas es el río más grande del mundo. Nace en el Perú, y tras recorrer 5.800 kilómetros vuelca sus aguas en el Océano Atlántico. Su cuenca abarca 6.500.000 kilómetros cuadrados, aproximadamente el doble de la República Argentina. Debido a lo corrientoso del río en la época en que Barrios llega a él, emplea una semana en remontar el trayecto entre la boca del Madeira y la Ciudad de Manaos. Barrios después de pasar 15 días en Manaos, siguió remontando el bajo Río Negro,  es poco torrentoso, pero a partir de Santa Isabel comienzan los saltos y los rápidos. Los pobladores de la zona hablan el dialecto tupí. En esta parte de piedras hay que arrastrar el bote con rodillos de tronco o sino abrir camino entre la selva inundada para salvar los saltos. Frente a la Sierra Yacamí (grulla) Barrios estuvo por lo menos 10 días enfermo, tirado en el fondo del bote, presa de las fiebres, amarrado a una isla en el medio del río.
En el alto río Negro, Barrios estuvo cerca de perder su bote. Para poder remontar el río muy torrentoso se agarró de las ramas de los árboles que caían al río y así poco a poco lo fue remontando, pero una de las ramas a las que se había aferrado se quebró y provocó su caída al agua. “El bote se  iba, pero la corriente ayudó porque lo llevó contra unas ramas y unos de los remos que estaba adherido al bote se enganchó con una rama. Nadó unos metros y lo alcanzó. Si se iba estaba perdido”. Aquella embarcación era ante todo su casa, en la que tenía todo lo necesario para sobrevivir y defenderse de los peligros. Si quedaba en medio de la selva en esas condiciones era un gran problema.[v] Con todo, siguió adelante, aun debiendo atravesar el obstáculo que representaba la escasez de dinero,  sobre todo a la hora de probar bocado.[vi]
Más adelante, siempre por el Negro, se llega hasta Cucuy, punto internacional donde se tocan las fronteras de Brasil, Colombia y Venezuela. Frente a San Gabriel, transportó el bote más de 500 metros por tierra pues en este lugar hay varios saltos y rápidos, imposibles de sortear. El río Negro en su confluencia con el Casiquiare, cambia el nombre por el de Guainia. El Casiquiare es un río que une las cuencas del Amazonas y del Orinoco, pero presenta una serie de rápidos y además prolonga el trayecto por las vueltas y curvas. Entonces siguió por el Guainia y luego por el Pimichi. Este río está separado del Temí, perteneciente a la cuenca del Orinoco, por una lonja de tierra de unos 20 kilómetros de ancho. Hizo Barrios este transporte por tierra, en una carreta improvisada, con ruedas cortadas de la circunferencia de los árboles, ayudado por cuatro indios mansos, los “Curripacos”, y llegó así hasta el nacimiento del Temí, ya en la cuenca del tercer gran río de América: el Orinoco, y última parte de su viaje.
El río Temí desemboca en el Atabapo y éste en el Orinoco. En la desembocadura del Atabapo se encuentra el poblado de San Fernando de Atabapo, por donde sale gran cantidad de chicle natural.
Continuando por el Orinoco, al llegar a Samariapo, debió hacer un nuevo transporte por tierra, esta vez de 70 kilómetros, pues el río por los salto se hace prácticamente innavegable, las principales caídas son Caretía, Maipure, Ature, etc. Por tierra llega hasta Puerto Ayacucho, capital del territorio venezolano del Amazonas, este viaje fue hecho en un camión fletado especialmente por el Gobernador, quien a su llegada le tributó un cordial recibimiento en el Palacio de la Gobernación.
A varios días de navegación de Puerto Ayacucho comienzan los llanos venezolanos, donde se encuentran grandes estancias sobre todo a partir de la Boca del Arauca.

CIUDAD BOLÍVAR EN VENEZUELA

Dos semanas después de salir de Puerto Ayacucho, llegó a Ciudad Bolívar, capital del Estado del mismo nombre. La ciudad, con 40.000 habitantes en la época, cuenta con mucho movimiento comercial, en contraste con Puerto Soledad en la otra orilla. Aunque dio por concluida su misión en esa ciudad quiso cruzar en bote por el Mar Caribe hasta la isla de Trinidad y Tobago sumando más riesgos y dificultades a su aventura.
En Ciudad Bolívar lo recibió el Gobernador del estado, ofreciéndole transporte para él y para el bote hasta Puerto España en la isla de Trinidad y Tobago en barcos de la Flota Venezolana de Navegación. Dado el fin deportivo que inspiró a Eudoro Barrios, éste se negó al ofrecimiento, continuando el viaje en el “Guaraní” hasta la desembocadura del Orinoco.[vii]
Después de atravesar el Golfo de Parias, ya en alta mar llegó a Puerto España, en la isla de Trinidad y Tobago, en el Mar Caribe, luego de 5 días de navegación marítima. Debido al esfuerzo agotador, al llegar a Puerto España tuvo que internarse en el hospital más de un mes, hasta estar un poco más repuesto del cansancio y enfermo del estómago porque los últimos tiempos comía cualquier cosa porque se quedó sin dinero y por el agua contaminada que tomó de un arroyo cercano a una bahía donde cargaban brea y el agua tenía un sabor amargo y no podía tomar otra agua del mar por donde venía porque hubiera sido mucho peor.
Trinidad es una isla muy poblada, pero apenas hay un 20 % de blancos. Recibe barcos de todas las nacionalidades, con lo que tiene un movimiento portuario realmente intenso. Trinidad, que es una posesión inglesa, cuenta con población negra, de descendencia africana, amarillos, y pocos europeos, el comercio de bares y almacenes está en manos de los chinos y las tiendas pertenecen en su mayor parte a hindúes.
A fines de 1953 luego de un año y siete meses de navegación Eudoro Barrios llegó al término de su viaje. Embarcado en dos vapores, el segundo desde el Puerto de Santos en Brasil llamado “Alberto Dodero” de la Flota Mercante Argentina, regresó a Buenos Aires acompañado por su inseparable amigo de aventuras, el “Guaraní”, pequeño bote de remos que le sirvió de hogar por casi dos años.

TERCER VIAJE FRUSTRADO, BUENOS AIRES NUEVA YORK

En algún momento Eudoro Barrios contempló la posibilidad de unir Buenos Aires con Nueva York por un recorrido similar hasta Venezuela y luego siguiendo por las costas de los países centroamericanos por el Mar Caribe. Pero la falta de apoyo económico dejó trunca su ilusión. “Nadie quiso ayudarme con esa aventura” dijo. Cuando finalizó su primera travesía, muy destacada por la prensa argentina y sudamericana, Barrios vendió el “Guaraní”, por lo que hubiera tenido que conseguir otro bote para navegar hasta la Gran Manzana. “Ese viaje aún no lo hizo nadie”, dijo entre suspiros. Y remató: “Lo mejor sería arrancar en Nueva York y finalizar en Buenos Aires, así uno ya está en su ciudad”.[viii] 




[i] Tomamos conocimiento de esto luego de leer un artículo en la página web de Actualidad Esquina cuyo director es el Prof. Eduardo Schweizer. Luego, tuvimos contacto con su hija Silvia quien amablemente nos relató todos los pormenores de la travesía de su padre y alcanzó fotos y documentos junto a recortes de diarios de distintos países. Y lo curioso de todo esto es que los sueños de este hombre no acababan con esta empresa concretada, quería unir Buenos Aires con Nueva York y no lo ayudaron. Esto demuestra que tenía claro lo que quería, era conocedor que este viaje no lo había realizado nadie, y quería ser el primero. La suerte esquiva en este caso, la indiferencia y otros factores determinaron que no pueda hacerlo.
[ii] Comerciantes que venden y compran cualquier cosa, especialmente pieles y fariñas caseras.
[iii] Nota significativa es que en Ponte Lacerda, los salvajes queman las canoas de los civilizados o las echan a la corriente.
[iv] Ese tren construido 50 años antes, es el famoso ferrocarril de la muerte del Brasil porque durante su construcción murieron muchos obreros por enfermedades y atacados por los indios.
[v] “Llevaba ropa, un mosquitero, un toldo y una hamaca paraguaya alta, para evitar que lo mordieran los caimanes”.
[vi] “Llegó a poblaciones indígenas que lo alimentaron y obsequiaron fariña, único alimento que se podía conservar . . . En Brasil alcanzó a comer asado de mono o anta, otra cosa no había, . . . También los guisados de pato o pescado . . . y se  alimentaba de frutas y palmitos”.
[vii] Casi al salir de Venezuela como se había instaurado en aquel tiempo un gobierno de tono dictatorial (la Presidencia de Marcos Pérez Jiménez) y cerca de la costa un policía fronterizo lo apuntó con su arma al confundirlo con un contrabandista de Trinidad y Tobago por lo distinto de su bote a los de la zona. Luego de aclarado el incidente lo invitó a almorzar a una casa que había ahí cerca.
[viii] BIBLIOGRAFÍA: Manuscrito escrito para homenajearlo en sus 90 años y entregar a amigos y familiares - Reportaje a su hija en www.actualidadesquina.com.ar - Charla de los autores con la hija de Eudoro Barrios - Documentos firmados en distintos puntos de América que certifican su presencia - Diario El Nacional de Caracas, Venezuela, Noviembre de 1953 - Constancias de  Prefecturas de Manaos Brazil y Ciudad Bolívar, Venezuela - Diarios No Mundo de Manaos, Brazil, 1955 - A Tribuna de Santos, Brazil, 1954 - El Luchador de Ciudad Bolívar, Venezuela, 1953 -  Trinidad Guardian de Trinidad Tobago, 1953 - La Razón, de Argentina, Diciembre de 1953 - Clarín de Argentina, 1992 - Revista El Gráfico, 1953 - Revista Neptunio de Bs As, 1953 - Revista Yurú Peté, 1953 - Fotos aportadas por los descendientes.

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